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| Embarazo |
El embarazo provoca cambios en diferentes niveles de la mujer y su entorno. Se experimentan cambios fisiológicos, psicológicos, emocionales y biológicos. El futuro padre también se ve afectado por la situación, principalmente si es padre primerizo.
El embarazo conlleva un cambio en la relación de pareja y en el sistema familiar en su totalidad (por ejemplo: si es el primer hijo el sistema familiar pasa de ser un sistema de a dos a ser uno de tres; emergerán nuevos roles [padres, abuelos, tío] y funciones).
Muchas negociaciones tendrán lugar en el seno de la familia:
Qué lugar ocuparán los abuelos.
Quién se levantará por las noches a cuidar del bebé.
Qué nombre se le pondrá.
En qué colegio estudiará.
Qué expectativas tienen su hijo.
Cómo se armará el cuarto.
El primogénito tiene una significación tanto personal como social y familiar. Confirmará la fertilidad de la pareja, cambiará los roles y funciones de la familia entera, los hará madre y padre por primera vez, estructurará la matriz familiar. Cambiará el vínculo de pareja, cambiará las expectativas y el futuro. La pareja comenzará a planear su vida en compañía de un hijo y, muchas veces, en función de éste. El futuro bebé será integrado en los proyectos de los padres. La pareja deberá redefinir su relación, los vínculos con el resto de la familia y con los amigos. Tendrán además que aceptar nuevas responsabilidades. |
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Cambios psicológicos
La noticia del embarazo provoca diferentes reacciones: temor, ansiedad, alegría, tristeza. Es muy importante que los de la pareja estén de acuerdo en la decisión de tener un hijo.
La mujer embaraza necesita la compañía y protección de su pareja, ya que se encuentra más sensible de lo habitual a los afectos y los cuidados. La madre debe adaptarse al embarazo, a los cambios físicos y emocionales que este acarrea.
En el caso de una madre primeriza es importante en este primer momento que pueda tener una abierta y fluida relación con su madre, ya que ésta le brindará contención, apoyo y podrá tranquilizar las ansiedades. Esta es la mejor manera de apoyar y contener a su futuro nieto. La madre de la mujer embarazada revivencia los sentimientos maternales que despertó alguna vez su hija.
Los hombres pueden sentir envidia y celos ante el embarazo de su mujer. Algunos padres pueden aumentar de peso, tener dolor de espalda, nauseas y otros síntomas ante el embarazo de su mujer, ya sea por identificación con éste o por ansiedad. A este fenómeno se lo conoce como el síndrome de Couvade.
Es sumamente natural que aparezcan diferentes temores a lo largo de todo el embarazo, e incluso luego del parto. Normalmente se atraviesa por miedos a lo desconocido, a los dolores, a no poder desempeñarse correctamente como padres, al futuro del hijo, a problemas que pueda llegar a tener el feto durante el embarazo, entre otros. En los padres que ya tienen niños el temor que emerge es el de no poder tener el amor necesario para ambos hijos.
El primer hijo juega un papel muy importante en el guión que han legado los padres a cada uno de los miembros de la pareja, y en el proyecto de vida de cada uno. Con el embarazo no solo se confirma la fertilidad de la pareja, sino que también se concretará la paternidad y maternidad de cada uno.
El embarazo representa para la mayoría de las mujeres una autorrealización. El futuro bebé brindará a la madre un sentido de identidad femenina.
Llegado el segundo trimestre las cosas comienzan a cambiar. La panza ya comienza a aparecer y el bebé puede ser sentido por la madre debido a los movimientos que éste produce dentro del útero. Por tal motivo decimos que la relación madre-bebé comienza ya durante el embarazo. El papá, por su lado, comienza también a relacionase con su hijo de alguna manera. Ambos pueden sentir ya la presencia de su hijo.
Las madres suelen retraerse más hacia su hijo en estos momentos, haciendo que los padres se sientan desplazados. Este repliegue hará que las madres sientan menos interés en el mundo circundante, que tengan menos ganas de trabajar.
En este momento, las mujeres mentalmente sanas tienen la posibilidad de pensar en su hijo como un ser completamente independiente con su propia personalidad, además de poder formarse una imagen mental del mismo.
Los padres comienzan a pensar en la forma en que van a criar a sus hijos, tratando de ver que modelos se repetirán y cuales dejarán de lado.
En el tercer trimestre la ansiedad comienza a incrementarse:
La madre desea profundamente poder conocer a su hijo. No obstante, las madres primerizas suelen acarrear angustia (se a que se trata de una situación completamente nueva).
El padre puede tener miedo de que algo le ocurra a su mujer o a su futuro hijo, lo que puede llevarlo a una sobreprotección de su esposa.
Todas estas situaciones que se producen a lo largo del embarazo, tanto en el hombre como en la mujer, son completamente normales. Sin embargo es muy probable que no todas las parejas atraviesen exactamente por estos mismos cambios y que experimenten solo alguno de ellos.
Cambios físicos
Los cambios físicos se producen a lo largo de tres etapas:
1er trimestre: Comienza el primer día de la última menstruación. En un primer momento se observa que falta la menstruación, otros cambios posibles son: en la forma y tamaño del busto, nauseas y/o vómitos, cansancio, repetidas ganas de orinar.
2do trimestre: La panza comienza a crecer y la madre puede sentir al feto a través de sus movimientos.
3er trimestre: Culmina el día del parto. El abdomen asciende progresivamente, antes del encajamiento y luego de éste desciende. Pueden aparecer más molestias físicas. Son frecuentes los jadeos, la acidez, el aumento de peso. Todos estos síntomas desaparecerán a las pocas semanas del parto.
Las madres adolescentes suelen no tolerar los síntomas que provocan los cambios fisiológicos y enfrentarse a los mismos de forma negativa.
¿Qué cambios y evoluciones se van observando mes a mes?
De acuerdo con el libro publicado por Diane Papalia y Sally Wendkos Olds: "Psicología". Madrid – España, McGraw-Hill: se observan diferentes cambios a lo lago del embarazo:
Etapa germinal: Va desde la fertilización a las 2 semanas.
Etapa embrionaria: De las 2 a las 8 semanas de gestación comienzan a observarse rápidos cambios en el embrión. Durante todo este período empiezan a desarrollarse los sistema nervioso, respiratorio y digestivo. A las cuatro semanas de gestación ya se puede ver el feto en la ecografía. A esta altura el feto ya mide de 2 a 3 cm., hay sangre en sus venas y arterias, el corazón late, el cerebro ha comenzado a desarrollarse, al igual que alguno de sus otros órganos (hígado, riñón, aparato digestivo).
2 meses: La longitud del feto a esta altura es de alrededor de 5 cm. y su peso de 15 gr. Su cabeza abarca la mitad del total del cuerpo. Su cara está desarrollada, incluso tiene también la yema de los dientes y lengua. Sus brazos están bien formados con manos y dedos, en sus piernas se distinguen, tobillos, rodillas y dedos en los pies. Se han comenzado a desarrollar sus órganos genitales. Hay una reacción a la estimulación táctil. Sus riñones e hígado han comenzado a funcionar.
3 meses: Mide más de 10 cm. y pesa cerca de los 100 gr. Ya tiene formados los dedos y uñas de manos y pies, párpados, orejas, labios, cuerdas vocales y nariz. Ya puede respirar, orinar, mover los pies, las piernas, la cabeza y los pulgares. Tiene reflejos de succión, aprieta el puño, abre los dedos de los pies. Se puede determinar el sexo. La cabeza mide 1/3 del total del cuerpo.
4 meses: La cabeza abarca una cuarta parte del total del cuerpo. El peso del feto suele ser de 150 gr. y su medida de 15 a 20 cm. La madre puede comenzar a sentir la presencia del mismo a través de sus movimientos y golpes; esto se debe al incremento del crecimiento muscular.
5 meses: Su medida es de 30 cm. y su peso de 350 gr. aproximadamente. Al apoyar el oído en el abdomen materno se pueden oír los latidos del corazón del feto. Tiene patrones de sueño-vigilia ya definidos. Los signos de su personalidad ya comienzan a manifestarse. Comienza a tener mayor actividad (da patadas, se mueve, se estira). Ya tiene cejas y pestañas, su cabellera está comenzando a aparecer, lanugo recubre su cuerpo.
6 meses: Mide 35 cm. aproximadamente y pesa 500 gr. Tiene los ojos completos. Llora y hasta puede cerrar con fuerza el puño de sus mano. El aparato respiratorio es aún muy poco maduro.
7 meses: Su medida es de 45 cm aproximadamente y su peso de 1 a 2 kg. Llora, respira, traga y chupa el pulgar. Muchos nacen ya a esta altura, pero si su peso es inferior a 2 kg. deberán estar un tiempo en incubadora.
8 meses: La medida va entre 50 y 60 cm. de longitud, mientras que el peso es de 2 a 2,5 kg. Se comienza a extender una capa de grasa alrededor de su cuerpo (le va a permitir adaptarse al cambio de temperatura que sufrirá en el momento del parto.
9 meses: Su peso alcanza un promedio de 3 kg., y su longitud es de cerca de 60 cm. Una semana antes del parto el feto no crece más.
Sexualidad y embarazo
La sexualidad es un tema de conflictos frecuente en la pareja durante el embarazo, ya que puede llegar a sufrir ciertas variaciones, pero, fundamentalmente va a depender de cada una de las parejas.
Hay mujeres que experimentan un aumento del deseo sexual (puede deberse a cambios fisiológicos o incluso a la perdida del miedo a quedar embarazada), otras en las que el deseo disminuye o incluso desaparece (puede estar relacionado a molestias físicas, a la imposibilidad de asociar relaciones sexuales a embarazo, o bien a considerar su cuerpo poco atractivo).
En relación a los hombres, muchos ven a la mujer embarazada como algo sagrado y no pueden imaginarse la actividad sexual con ella en ese estado, otros manifiestan desagrado por el cuerpo femenino durante el embarazo. Mientras que en otros, su sexualidad no sufre variaciones.
Es importante aclarar que las relaciones no son perjudiciales para el feto, ni para el embarazo. No obstante se considera necesario interrumpirlas 4 semanas antes del nacimiento. La abstinencia puede ser necesaria en el caso de que la mujer presente pérdidas durante la primer etapa del embarazo.
¿Que pasa si hay más hijos?
Los otros niños de la pareja suelen estar más pendientes de la atención y el tiempo que se les brinda. Es necesario que el padre esté más disponible para su hijo. Suele ser frecuente que el niño, al sentirse desplazado por el futuro nuevo integrante de la familia, busque reforzar sus vínculo con el padre.
Ante el evidente embarazo de la madre, el niño suele responder con curiosidad: desea investigar cómo se produjo el embarazo, de dónde viene el bebé, cuándo nacerá, por dónde.
Como situación nueva puede generar ansiedades y miedos en los niños. Los celos son completamente normales. Para apaciguar estos sentimientos sería importante que los padres brinden amor y tolerancia al niño. Es necesario tener paciencia y esperar que el niño se adapte a esta nueva situación.
Los celos se pueden manifestar de distintas maneras de acuerdo a la particularidad de cada niño y de su familia. Por ejemplo:
Enuresis o encopresis (es decir, dificultades en el control de esfínteres, a pesar de que ya controlaba).
Conductas regresivas como querer usar chupete o tomar la mamadera, comportarse como si fuera chiquitito.
Dificultades en el colegio (por ejemplo en la concentración o la atención).
Lastimarse, caerse y golpearse con frecuencia.
Problemas de conducta en la casa y/o en el colegio (por ejemplo llanto, agresiones físicas y verbales, aislamiento, no respetar los límites).
Es importante que los padres compartan con el niño los movimientos de su hermanito en el útero, permitirle estar presente en las ecografías. Esto lo hará sentir partícipe del embarazo y prevendrá futuras desavenencias con éste.
Los padres pueden ayudar también al niño brindándole mucho afecto para confirmarle que lo siguen queriendo. Es importante que el niño no sienta que el amor de sus padres está en peligro.
Suele ser muy útil que, al momento del nacimiento, se le compre un regalo al primogénito diciéndole que se lo ha traído su hermanito. También es de gran utilidad remarcarle que él sabe hacer ciertas cosas que su hermano aún no, y que en su debido momento va a poder ser él quien le enseñe esas cosas al niño.
Resulta positivo decirle al primogénito que ahora va a tener a una nueva persona con quien estar, a quien dar y de quien recibir afecto, con quien compartir.
Los abuelos
Al momento de recibir la noticia de que van a ser abuelos, suelen enfrentarse repentinamente al hecho de haber envejecido. El primer nieto es un impacto para los abuelos y tiene una significación psicológica importante, principalmente para la mujer.
Los abuelos primerizos experimentan una sensación de continuidad en sus nietos, una expansión en la que se integra el pasado, el presente y el futuro. Tienen vivencias de identidad tanto personal como familiar.
El nuevo integrante de la familia compensa la salida de sus padres del hogar de sus abuelos.
Pruebas prenatales y consejo genético
Los controles deberían comenzar antes de que la mujer quede embarazada, para ver en que estado se encuentra su salud.
Una de las cuestiones que deben ser controladas es el hecho de que la mujer embarazada haya o no tenido rubeola. Esto es importante ya que la rubeola, adquirida durante los primeros meses de embarazo puede contagiar al feto, y producir futuras dificultades en la visión, en la audición y coronarios. Por tal motivo es necesario que la madre se haga un análisis de sangre para detectar si tubo o no esta enfermedad y en el caso de que la prueba de negativo sería importante que se vacunara contra esta enfermedad. Algo similar ocurre con la varicela.
La hepatitis B debe ser también detectada, ya que puede causar hepatitis crónicas en el futuro bebé. En el caso de que esto suceda, se puede prevenir vacunando al recién nacido y tomando otras precauciones.
Luego del embarazo son necesarias ciertas pruebas y análisis a diferentes niveles (por ejemplo para ver si la mujer padece alguna enfermedad venérea).
Es necesaria la visita al médico en caso de que aparezcan hemorragias vaginales, hinchazón de la cara y/o dedos, cambios en los movimientos del feto, fiebre, entre otras.
El consejo genético es necesario cuando hay en la familia alguna anomalía genética (por ejemplo alguna enfermedad genética en alguno de los padres). A través del asesoramiento genético se puede obtener la probabilidad de determinadas anormalidades en el niño y se aprecia el desarrollo del feto.
Hay distintas pruebas a las que puede ser sometida la mujer embarazada:
Amniocentesis: Se extrae una muestra del líquido amniótico alrededor de las 15 semanas de embarazo. Permite detectar ciertos defectos y el sexo del futuro bebé.
Biopsia del vello coriónico: Permite obtener células fetales, que permiten detectar trastornos cromosómicos o bioquímicos. Se puede aplicar durante el primer trimestre de embarazo.
Análisis de la sangre materna: Se utiliza entre las 15 y las 20 semanas de embarazo y se hace solo en mujeres con riesgos de tener un hijo con defectos en el tubo neural.
Ecografía: Son ondas de sonido de alta frecuencia que permiten la representación del feto, la placenta y el útero. La ecografía permite detectar la presencia de más de un feto, determinar la edad del feto, localizarlo, ver si está vivo.
Fetoscopia: A través de esta se puede hacer un examen visual del feto y la observación de una muestra de sangre. Permite ver si existe anemia, hemofilia y depranocítica.
Supervisión electrónica fetal: Para evaluar la posibilidad de nacimiento prematuro, y otras complicaciones. Pero solo se utiliza en caso de embarazos de alto riesgo.
Embarazo y SIDA
Si la madre está infectada por el HIV hay probabilidades de que el niño (durante el embarazo o la lactancia) se infecte también. Estudios e investigaciones han demostrado que si antes del cuarto mes de embarazo se puede detectar que la madre tiene SIDA, baja a un 3% el riesgo del contagio al feto.
A las mujeres que se les ha detectado el virus y son controladas y tratadas tienen poco riesgo de transmitir el virus a sus bebés durante la gestación.
Medicación y embarazo
Se debe tener precaución con el uso de medicación durante el embarazo (lo mismo sucede en la lactancia), ya que pueden presentarse complicaciones y anormalidades en el feto; por ejemplo: sindrome de abstinencia neonatal, parto en pretérmino, daño cerebral del feto, bajo peso al nacer, crecimiento intrauterino retardado.
La mujer embarazada debería hacer lo imposible por no fumar y tratar de que su entorno tampoco lo haga (al feto le produce tanto daño que fume la madre como alguien del ambiente). El fumar puede provocar diferentes reacciones en el feto: como bajo peso, nacer prematuro, problemas de aprendizaje, incluso aborto natural o muerte infantil repentina. El café y el alcohol también deberían dejar de ser consumidos.
Hay que tener en cuenta que el feto es más susceptible en el primer trimestre de embarazo.
Cualquier medicación que se utilice en el embarazo debe ser indicada por el médico. Solo debe administrarse en el caso de que los beneficios de la misma compensen los posibles riesgos. |
Bibliografía
Kaplan, H.; Sadock, B.; Grebb, J. (1997): "Sinopsis de Psiquiatría". Baltimore, Maryland, William Wilkins; Argentina, Editorial Panamericana.
Papalia, Diane; Wendkos Olds, Sally: "Psicología". Madrid – España, McGraw-Hill.
Zingman de Galperín, Celia y Arbiser de Jeroz, Alicia: « El ciclo vital Familiar ». Ficha de la Cátedra de Psicología Evolutiva de la Universidad de Belgrano.
Zingman de Galperín, Celia (1996): "Modalidades de funcionamiento familiar". Buenos Aires – Argentina. Ed. de Belgrano.
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