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Criar hijos es una de las tareas más importantes que una persona puede desempeñar, y es la tarea para la que existe menos preparación formal. La mayoría de nosotros aprendemos a ser padres solamente a través de la experiencia y siguiendo el ejemplo que nos dieron nuestros padres.En la actualidad, el difundido uso del alcohol y otras drogas somete a nuestros hijos, familias y comunidades a presiones desconocidas hace 30 o 40 años. Francamente, muchos de nosotros necesitamos ayuda para enfrentar esta aterradora amenaza a la salud y al bienestar de nuestros hijos.Las investigaciones recientes demuestran que estamos logrando adelantos en la batalla nacional contra algunas drogas. El uso casual está disminuyendo, las actitudes están cambiando, y tenemos un mayor conocimiento de lo que puede hacerse para prevenir el uso de drogas por parte de los jóvenes.Como padres, podemos contribuir a ese adelanto en nuestras propias familias estableciendo una relación sólida y afectuosa con nuestros hijos, enseñándoles normas sobre el bien y el mal, estableciendo y haciendo respetar ciertas reglas de comportamiento, familiarizándolo con los hechos acerca del alcohol y otras drogas, y escuchando atentamente a nuestros hijos cuando nos hablan.
Qué pueden hacer los padres de la familia
Enseñar los valores
Cada familia tiene expectativas de comportamiento determinadas por principios y normas, las cuales se resumen en valores: En muchos casos, los hijos que deciden no consumir alcohol u otras drogas toman esta decisión porque tienen una fuerte convicción contra el uso de estas sustancias, convicciones que se basan en un sistema de valores. Los valores sociales, familiares y religiosos proporcionan razones para que los jóvenes digan que "no" y para ayudarles a mantener esa decisión.A continuación se presentan algunas formas de ayudar a aclarar los valores de su familia:
Comunique abiertamente los valores
Hable acerca de por qué son importantes ciertos valores como la honestidad, la confianza en sí mismo y la responsabilidad, y la forma en que los valores ayudan a los niños y jóvenes a tomar decisiones acertadas.
Enseñe a sus hijos que cada decisión se basa en decisiones anteriores y que una decisión acertada facilita las siguientes.
Reconozca que las acciones de los padres de familia afectan el desarrollo de los valores de sus hijos. Expresado en forma sencilla, los niños copian el comportamiento de sus padres. Por ejemplo, cuando los padres fuman, es más probable que los hijos sean fumadores.
Evalúe su propio uso del tabaco, el alcohol, los medicamentos recetados; e incluso las drogas de dispendio libre. Considere la forma en que sus actos y sus actitudes pueden estar influyendo las decisiones de sus hijos acerca del uso del alcohol u otras drogas.Lo anterior no significa, sin embargo, que si usted tiene la costumbre de tomar vino en la cena o de tomar ocasionalmente una cerveza o un cóctel, que deba suspenderla. Los niños pueden comprender y aceptar que existen diferencias entre lo que los adultos pueden hacer legítimamente y lo que es apropiado y legitimo para los niños. Sin embargo, mantenga cuidadosamente esa distinción. No deje que sus hijos participen en su acto de beber permitiéndole mezclarle su cóctel o traerle su cerveza, y tampoco les permita probar lo que usted esté bebiendo.
Cuídese de que sus actos coincidan con sus palabras. Los niños perciben rápidamente cuando un acto de los padres sugiere que está bien escaparse de las obligaciones desagradables o ser deshonesto. Hacer que su hijo diga que usted no está en casa cuando alguien llama por teléfono en un momento inoportuno es, en realidad, lo mismo que enseñarle que también está bien ser deshonesto.
Asegúrese de que su hijo realmente comprenda los valores familiares. Los padres suponen, a veces erróneamente, que los hijos han "absorbido" los valores, aún cuando los mismos raramente o nunca hayan sido tópico de conversación en el hogar. Usted puede probar la comprensión de su hijo conversando sobre algunas situaciones comunes durante la cena; por ejemplo: "Qué harías si a la persona enfrente de ti en la cola del cine se le cayera un billete de un peso?"Establecer y aplicar normas contra el uso del alcohol y otras drogas.
Como padres, tenemos la responsabilidad de establecer normas que nuestros hijos deben seguir. En el caso del uso del alcohol y otras drogas, deben establecerse normas estrictas para proteger el bienestar de los niños. Sin embargo, el establecimiento de normas es sólo la mitad de la tarea; debemos estar preparados también a imponer "castigos" cuando las normas no se cumplen.
Sea específico: Explique las razones en las que se basan las normas. Dígale a su hijo cuáles son las normas y qué comportamiento se espera. Converse con él sobre las consecuencias de la falta de cumplimiento de las normas: cuáles serán los castigos, en qué forma se aplicarán, cuánto tiempo representarán y cuál es el propósito del castigo.
Sea consistente: Aclare a su hijo que la norma de no consumir alcohol y drogas permanece vigente en todo momento: en la casa, en la casa de los amigos y en cualquier parte que esté.
Sea razonable: No agregue nuevas consecuencias que no hayan sido convenidas antes de haberse infringido la norma. Evite amenazas irreales como "Tu padre te va a matar cuando vuelva a casa" En cambio, reaccione con calma y aplique el castigo que el niño espera recibir por haber infringido la norma.
Los niños y el alcohol
Los padres a pesar de no abrigar dudas acerca de su deseo de que sus hijos no utilicen drogas ilícitas, pueden hallar que les resulta más difícil oponerse al alcohol. Después de todo, el consumo de alcohol es lícito para los padres, muchos de ellos beben, e incluso el alcohol forma parte de ciertos ritos religiosos. En consecuencia, podríamos considerar que el alcohol es una sustancia menos peligrosa que otras drogas. Sin embargo, los hechos demuestran lo contrario:
4,6 millones de adolescentes tienen problemas relacionados con el alcohol.
El 4 por ciento de los alumnos del último ano de escuelas secundarias consumen bebidas alcohólicas todos los días.
Los accidentes relacionados con el alcohol constituyen la principal causa de muertes de personas de 15 a 24 a ños de edad.
Alrededor de la mitad de los jóvenes que mueren ahogados y de las muertes a causa de incendios, homicidios o suicidios están relacionados con el alcohol.
Los jóvenes que consumen alcohol a temprana edad son más propensos a beber en mayor cantidad y a experimentar problemas relacionados con el alcohol; también son más propensos a consumir otras drogas y a tener problemas con la ley.
Los jóvenes, cuyo peso corporal generalmente es inferior a de los adultos, alcanzan una concentración de alcohol en la sangre mayor que la de los adultos y muestran mayores efectos por períodos más prolongados habiendo tomado la misma cantidad que los adultos.
Hechos acerca del tabaco
Sabemos que los fumadores son 10 veces más propensos que los no fumadores a contraer cáncer de pulmón y tres veces más propensos a morir jóvenes como consecuencia de ataques cardiacos. En 1985, el cigarrillo fue la principal causa de muertes tempranas entre los adultos. La nicotina, ingrediente activo del tabaco, es tan habituante como la heroína, y menos del 20 por ciento de los fumadores logran dejar el vicio la primera vez que lo intentan. A pesar de estos hechos, muchos jóvenes consumen estos productos.
Aproximadamente el 18 por ciento de los alumnos del último ano de escuelas secundarias fuman todos los días; el 11 por ciento fuman diez ó más cigarrillos diarios.
Los jóvenes que fuman cigarrillos son más propensos a consumir cualquier otra droga.
El 70 por ciento de los ni ños prueban el cigarrillo, y el 40 por ciento lo hace antes de ingresar a la escuela secundaria.
Los cigarrillos contienen más de 4.000 sustancias nocivas, varias de las cuales producen cáncer.
Conocer los hechos
Como padres, debemos estar informados acerca del alcohol y otras drogas para poder proporcionar a nuestros hijos información actualizada y correcta. Si tenemos un conocimiento corriente acerca de las drogas comunes -sus efectos sobre la mente y el organismo, y los síntomas de su uso- podemos conversar sobre esos temas con nuestros hijos en forma inteligente. Los padres bien informados están además en mejores condiciones de reconocer si sus hijos presentan síntomas de problemas relacionados con el alcohol ó las drogas.Como mínimo, es preciso:
Conocer los diferentes tipos de drogas y de alcohol de uso más común y los peligros relacionados con cada uno de ellos.
Poder identificar los objetos, artefactos y accesorios relacionados con el uso de cada droga.
Saber los nombres por los cuales se conocen las diferentes drogas en la calle.
Saber identificar ó reconocer visualmente las distintas drogas.
Conocer los s íntomas del uso del alcohol y otras drogas y estar alertas a los cambios en el comportamiento o la apariencia de los hijos y
Saber cómo buscar ayuda rápidamente si sospecha que su hijo puede estar usando alcohol y otras drogas.
La sección de recursos que figura al final de esta guía contiene información actualizada sobre el uso del alcohol y otras drogas, y puede orientar a los padres hacia centros de información, organizaciones para la prevención de drogas y alcohol, grupos de padres y otras entidades similares.
Cuestionario para padres
1) ¿Cuál es la droga más comúnmente utilizada en la Argentina?
(a)
heroína
(b)
cocaína
(c)
alcohol
(d)
marihuana
(e)
psicofármacos
2) Cuáles son las tres drogas más comúnmente utilizadas por los niños y jóvenes?
3) Cuál es la droga relacionada con la mayoría de las muertes de adolescentes?
4) Cuál de las siguientes medidas contiene más alcohol?
(a)
Una lata de cerveza de 350 cl.
(b)
Un cóctel.
(c)
Un refresco con vino.
(d)
Un vaso de vino de 142 cl.
(e)
Todas contienen las mismas cantidades de alcohol.
5) El crack es una droga particularmente peligrosa porque es:
(a)
Barata.
(b)
fácilmente disponible.
(c)
altamente habituante.
(d)
las tres cosas.
6) Cuáles de los siguientes vapores pueden inhalarse y producir un estado de excitación o intoxicación?
(a)
vaporizador de pinturas
(b)
pegamento para modelos
(c)
quitaesmalte
(d)
recipiente de crema batida
(e)
las cuatro cosas
7) Las personas que no han consumido alcohol y otras drogas antes de los 20 años:
(a)
no corren riesgo de volverse químicamente dependientes
(b)
más difícilmente desarrollaran un problema de bebida o consumirán drogas ilícitas
(c)
corren un mayor riesgo de volverse químicamente dependientes
8 ) El speedball es una combinación de las siguientes drogas:
(a)
cocaína y heroína
(b)
PCP y LSD
(c)
valium y alcohol
(d)
anfetaminas y barbitúricos
9 ) Los esteroides anabólicos son peligrosos porque pueden producir:
(a)
el desarrollo de características femeninas en el hombre
(b)
el desarrollo de características masculinas en la mujer
(c)
atrofia en el desarrollo físico
(d)
daño al hígado y al sistema cardiovascular
(e)
comportamiento exageradamente agresivo
(f)
las cinco cosas
10) Cuánto alcohol puede ingerir sin peligro una mujer embarazada?
(a)
Un vaso de vino de 170 cl con la cena
(b)
dos cervezas de 350 cl cada día
(c)
cinco tragos de 113 cl de whisky por mes
(d)
nada
Respuestas
1) c) dado que su uso está permitido y es ampliamente aceptado en nuestra cultura, el alcohol es la droga más frecuentemente utilizada en la Argentina.
2) El alcohol, el tabaco y la marihuana. Estas son las drogas "iniciales'; lasprimeras a las que los niños y jóvenes están expuestos y cuyo uso con frecuencia precede al de otras drogas.
3) El alcohol. Más de 10.000 adolescentes murieron en accidentes de tránsito, relacionados con el alcohol en 1986; otros 40.000 resultaron heridos.
4) (e) Las cuatro contienen aproximadamente 55 ci de alcohol.
5) (d) Por apenas $ 5.-, pueden adquirirse pequeñas cantidades de crack. Su bajo precio lo hace fácilmente accesible para los jóvenes. Además, se cree que el crack es una de las drogas más habituantes.
6) (e) Virtualmente cualquier cosa que emita vapores ó que se presente en forma de aerosoles puede ser inhalada para lograr un estado de excitación o intoxicación.
7) (b) El uso temprano del alcohol y otras drogas -a los 15 años o menos- está directamente asociado con problemas relacionados con drogas, como la adicción.
8) (a) La combinación de cocaína con heroína es cada vez más popular como una forma de tratar de disminuir o controlar los efectos secundarios.
9) (f) Las personas que consumen esteroides se someten a más de 70 efectos secundarios. El uso de esteroides afecta más gravemente al hígado y los sistemas cardiovascular y reproductivo. En las mujeres pueden desarrollarse rasgos masculinos irreversibles. En ambos sexos, los efectos psicológicos pueden incluir depresión y comportamiento sumamente agresivo.
10) (d) Los investigadores médicos aún no han establecido ningún límite debajo del cual la ingestión de alcohol durante el embarazo no entrañe riesgos.
Hablar con su hijo y escucharlo
Muchos padres tienen reparos en conversar con su hijo sobre el uso del alcohol y otras drogas. Algunos de nosotros no creemos que nuestro hijo pueda verse involucrado en el uso de drogas ilícitas. Otros padres de familia no conversan con los hijos sobre el tema porque no saben qué decir ó cómo decirlo, ó tienen miedo de poner ideas en la mente del niño.No espere hasta sospechar que su hijo tiene un problema. Muchos jóvenes que están en programas de tratamiento manifiestan haber consumido alcohol y otras drogas por lo menos por espacio de dos años antes de que sus padres lo supieran. Comience temprano a hablarle del alcohol y otras drogas, y mantenga abiertas las líneas de comunicación.No tenga miedo de confesar que no sabe todas las respuestas. Haga saber a su hijo que está preocupado, y que pueden tratar juntos de encontrar esas respuestas.Se indican a continuación algunas sugerencias básicas que le ayudarán a mejorar su capacidad para hablar con su hijo acerca del alcohol y otras drogas.
Sepa escuchar.
Asegúrese de que su hijo se sienta cómodo transmitiéndole sus problemas ó preguntas. Escuche atentamente lo que dice. No permita que la discusión termine por la cólera que le produzca lo que oye. Si es necesario tome un descanso de 5 minutos para calmarse antes de continuar. Tome nota asimismo de lo que su hijo no le dice. Si no le cuenta sus problemas, tome la iniciativa y pregúntele lo que ocurre en la escuela ó en otras actividades.
Esté disponible para conversar incluso sobre temas sensibles ó delicados. Los jóvenes necesitan saber que pueden confiar en que sus padres les darán información exacta sobre los temas que son importantes para ellos. Si sus hijos desean conversar sobre algo en un momento en que usted no puede prestarles completa atención, fije otro momento para hacerlo, y hágalo.
Sea generoso con los elogios.
Destaque las cosas que sus hijos hacen bien en vez de concentrarse siempre en las que hacen mal. Cuando los padres elogian más fácilmente que critican, los niños aprenden a sentirse seguros de sí mismos, y desarrollan la confianza necesaria para fiarse de su propio juicio.
Transmita mensajes claros.
Cuando hable sobre el uso del alcohol y otras drogas, asegúrese de que no deben usarse. Transmita claramente, de manera que los niños sepan exactamente a qué atenerse. Por ejemplo: "En nuestra familia no se permite el uso de drogas ilícitas, y los niños no toman bebidas alcohólicas.
Sea modelo del buen comportamiento.
Los niños aprenden por el ejemplo tanto como por la enseñanza. Asegúrese de que sus propios actos reflejen las normas de honestidad, integridad y juego limpio que usted espera de sus hijos.
Datos sobre la comunicación
No siempre resulta fácil mantener una afectiva comunicación entre padres e hijos. Los niños y los adultos tienen estilos diferentes de comunicarse y distintas formas de responder en una conversación. Además, la oportunidad y la atmósfera pueden determinar el grado de éxito de una comunicación. Los padres deben encontrar tiempo para hablar con sus hijos en forma tranquila y sin apuro. Los siguientes datos tienen por objeto facilitar el éxito de la comunicación:
Escuche
Preste atención
No interrumpa
No prepare lo que va a decir mientras su hijo está hablando
Reserve su juicio hasta que su hijo haya terminado y le haya solicitado una respuesta
Observe
Esté atento a la expresión facial y a lenguaje corporal de su hijo. Está nervioso ó incómodo (frunce el entrecejo tamborilea con los dedos, mueve un pie, mira el reloj)? O aparece relajado, sonríe y le mira a los ojos? Observar estos signos ayudará a los padres a saber cómo se sienten los niños.
Durante la conversación, muestre que ha oído lo que su hijo está diciendo: inclínese hacia adelante si está sentado, pásele el brazo sobre el hombro si está caminando, asienta con la cabeza y haga contacto visual.
Responda
"Me preocupa mucho ..." ó "Comprendo que a veces es difícil ..." son lasmejores formas de responder a sus hijos que comenzar por "Deberías..." o "Si yo fuera tú'..." 0 "Cuando yo tenía tu edad..." Hablar en términos de lo que usted está sintiendo resulta más cordial y su hijo probablemente no lo tomará como una reprimenda o una respuesta automática.
Si su hijo le dice algo que usted no quiere oír, no lo ignore.
No ofrezca un consejo en respuesta a todas las declaraciones de su hijo. Es preferible escuchar atentamente lo que está diciendo y tratar de comprender los verdaderos sentimientos que hay detrás de las palabras.
Asegúrese de que entiende lo que su hijo quiere decir. Repítalo para confirmarlo.
En párrafos anteriores se presentaron algunos lineamientos generales sobre la forma de hablar con los niños acerca del alcohol y otras drogas. Podemos lograr que nuestros mensajes resulten mas efectivos tomando en cuenta la base de conocimiento que los jóvenes ya tienen y su disposición a absorber nueva información según la edad que tengan.
La Aplicación de los Principios
Preescolares
La educación sobre drogas podrá parecer innecesaria para los niños en edad preescolar, pero las actitudes y los hábitos aprendidos en los primeros años pueden tener una importante influencia sobre las decisiones que los niños tomarán más adelante.Los niños de tres y cuatro años de edad aún no están preparados para absorber datos complejos acerca del alcohol y otras drogas, pero pueden aprender técnicas de toma de decisiones y resolución de problemas que más tarde necesitarán para rechazar el alcohol y otras drogas. Recuerde que a esta edad los niños no están en condiciones de escuchar en silencio por mucho rato: tienen más interés en hacer cosas activamente.Los padres muy ocupados se ven predispuestos a hacer cosas por sus hijos, porque ello resulta más rápido y fácil. Con un poco de planificación, sin embargo, pueden enseñar a los preescolares a tomar decisiones por medio de un enfoque de "aprender mediante la práctica": Deje que sus hijos escojan una entre una variedad de opciones que usted considere aceptables. Cuando hayan hecho su selección, asegúrese de que se atengan a ella.
Actividades sugeridas
Destine regularmente cierto tiempo en el que usted pueda dedicar completa atención a su hijo. Jugar juntos, leer un libro y caminar juntos proporcionan momentos especiales que ayudan a crear fuertes vínculos de confianza y afecto entre padres e hijos.
Señale a sus hijos las sustancias venenosas y perjudiciales que pueden hallarse en el hogar. Los artículos del hogar como los blanqueadores, la lejía y los productos para lustrar muebles tienen etiquetas con advertencias que usted puede leer a sus hijos. Mantenga fuera del alcance de los niños pequeños, todos los artículos del hogar que puedan ser peligrosos, y no los guarde junto con los alimentos.
Explíqueles que los medicamentos pueden resultar peligrosos si no se utilizan como se debe. Enseñe a sus hijos a no tomar ninguna medicina si usted mismo no se la da ó si no ha encargado a otra persona que se la dé, como un abuelo ó una niñera.·
Explíqueles por qué los niños necesitan una buena alimentación y por qué sólo deben ingerir productos sanos. Haga que sus hijos nombren varios alimentos sanos que comen regularmente, y explíqueles en qué forma esos alimentos los hacen fuertes y saludables.
Establezca lineamientos que enseñen a sus hijos el tipo de comportamiento que usted espera. Enséñeles las normas básicas para relacionarse con otros niños: jugar limpio, compartir los juguetes, decir la verdad, tratar a los demás en la misma forma en que desean ser tratados.
Estimule en sus hijos la capacidad para seguir instrucciones. Por ejemplo, invítelos a ayudarle a cocinar; seguir una receta -medir los ingredientes, partir los huevos, amasar- puede ayudar a los niños a divertirse mientras aprenden a seguir un procedimiento paso a paso. Los simples juegos de mesa ó de salón pueden ayudarles a seguir normas e instrucciones.
Aproveche la oportunidad de utilizar los juegos como una forma de ayudar a sus hijos a manejar situaciones de frustración y resolver problemas simples. Una torre de cubos que constantemente se cae puede llevar a un niño hasta las lágrimas. Usted puede ofrecerle ciertas sugerencias para que no se caiga la torre, pero al mismo tiempo debe preguntarle su opinión acerca de la mejor forma de hacerlo. Convertir un fracaso en un éxito, refuerza la confianza de los niños en sí mismos.
Para ayudar a sus hijos a tomar decisiones en la práctica, déjeles elegir la ropa que desean ponerse. No se preocupe si las prendas que eligen no combinan. Déjeles saber que usted piensa que ellos son capaces de tomar decisiones acertadas.
Jardín de infantes hasta los 8 años
Los niños de cinco a ocho años de edad generalmente se sienten contentos de ser como y quienes son. Les gusta crecer, y por lo general se sienten cómodos con la escuela y con las nuevas oportunidades que ella les brinda. Aún piensan y aprenden principalmente a través de La experiencia, y no tienen una percepción clara de lo que significa el futuro. La realidad y La fantasía se confunden fácilmente; ven el mundo como ellos quieren que sea, y no como es en realidad. A esta edad los niños necesitan normas para guiar su comportamiento e información para efectuar selecciones y decisiones acertadas.Las conversaciones acerca del alcohol y otras drogas deben ser concretas, actuales y relacionadas con personas y hechos que los niños conozcan. En su mayoría, los niños tienen mucho interés en saber cómo funciona su organismo de manera que las conversaciones deben concentrarse en el mantenimiento de una buena salud y la forma de evitar aquello que pueda perjudicar su organismo.Los adultos revisten una gran importancia como maestros y modelos de comportamiento. Generalmente los niños de esta edad son crédulos, y creen que todas las decisiones que los adultos toman por ellos son acertadas. Es importante por lo tanto ayudar a los niños a saber en quiénes deben confiar. Necesitan comprender que sólo porque una persona mayor les diga que hagan algo, ello no significa que necesariamente lo deban hacer.
Al final del tercer grado, sus hijos deberían saber:
qué son las drogas ilícitas, por qué son ilícitas, qué aspecto tienen y qué daño pueden causar;
qué diferencia existe entre los alimentos, los venenos, los medicamentos y las drogas ilícitas;
en qué forma los medicamentos pueden ayudar durante una enfermedad, Si son recetados por un medico y administrados por un adulto responsable, pero también que los medicamentos son drogas que pueden resultar perjudiciales Si se utilizan en forma indebida;
por qué es importante evitar los objetos, sustancias y envases desconocidos, posiblemente peligrosos;
en qué adultos -tanto en la escuela como fuera de ella- usted desea que sus hijos confíen en una emergencia o para responder a sus preguntas;
qué alimentos son nutritivos y por qué es importante la gimnasia;
cuales son las normas del hogar y de la escuela acerca del uso del alcohol y otras drogas; y
por qué el uso del alcohol y otras drogas no está permitido a los niños.
Actividades sugeridas
En este grupo de edad, los niños necesitan comprender las normas de la familia. Usted puede explicarles la necesidad de normas hablándoles de las normas de seguridad en el tránsito y las normas de la escuela, con las que ya están familiarizados.
Destaque la importancia de una buena salud hablando de lo que la gente hace para mantenerse saludable, como cepillarse los dientes después de cada comida, lavarse las manos, comer alimentos sanos, y dormir y descansar lo suficiente. Puede aprovechar esta conversación para destacar las cosas perjudiciales que la gente hace, como tomar drogas, fumar o beber en exceso.
Analice la forma en que los anunciadores de televisión procuran persuadir a los niños a comprar sus productos, incluyendo cereales con aditivos o alto contenido de azúcar, caramelos y juguetes con nombres de personajes de tiras cómicas que atraen a los niños.
Hábleles sobre las enfermedades que conocen y para las cuales se necesitan medicamentos recetados; muchos niños han sufrido infecciones en la garganta u oído, y gripe o resfríos. Hablar sobre tales enfermedades puede ayudar a los niños a comprender la diferencia entre los medicamentos y las drogas ilícitas.
Practique con sus hijos distintas formas de decir que no. Describa situaciones que puedan hacerles sentirse incómodos: Si se les invita a salir en bicicleta cuando usted no se lo permite, por ejemplo, o si se les ofrecen medicamentos u otras sustancias desconocidas. Proporcióneles algunas respuestas para utilizar en esas situaciones (véase "Enseñar a los niños a decir que no").
Prepare una lista de personas en las que sus hijos puedan confiar. Anote los números de teléfono de parientes, amigos de la familia, vecinos, maestros, líderes religiosos y los departamentos de policía y bomberos. Ilustre la lista con fotografías. Explíqueles el tipo de ayuda que cada persona de la lista puede ofrecerles en diversas situaciones inesperadas, como cuando se les acerquen desconocidos o cuando pierdan las llaves de la casa.
Enseñar a los niños a decir que no.
Hay algunos pasos concretos que los niños pueden practicar para facilitar que sepan rechazar una oferta de alcohol y otras drogas. Dígales que pueden hacer lo siguiente:
Preguntar. Si se les ofrecen sustancias desconocidas, que pregunten "Qué es?" y "Dónde lo conseguiste?" Si se les propone una fiesta u otra reunión, que pregunten "Quién más va?"; "Dónde va a ser?";"Van a estar los padres?"
Decir que no.Que digan que no y demuestren que lo dicen en serio.
Dar razones firmes. "Tengo otra cosa que hacer esa noche" o "El entrenador dice que las drogas afectarán mi rendimiento" son ejemplos de algunas razones que los jóvenes pueden dar. Y además, que no olviden la razón más conocida: "Mis padres me matarían".
Sugerir hacer otras cosas. Si un amigo les ofrece alcohol u otras drogas, es difícil decir solamente no. Sugerir otra cosa para hacer -ir al cine, jugar algún juego o trabajar juntos en un proyecto- demuestra que lo que se rechaza son las drogas y no el amigo.
Marcharse. Una vez agotados todos esos pasos, que sus niños salgan inmediatamente de la situación. Que vayan a la casa o a la clase, que se unan a un grupo de amigos o que hablen con otros.
De 9 a 12 años
Este es un período de crecimiento físico más lento cuando típicamente se dedica una gran energía a aprender. A los niños de 9 a 11 años de edad les encanta aprender; especialmente cosas extrañas, y quieren saber cómo funciona todo y de qué fuentes de información disponen. Los amigos -un amigo especial o un grupo de amigos- adquieren gran importancia. En esta edad, con frecuencia los niños se interesarán o se comprometerán con las mismas cosas que el grupo. la imagen que el niño tenga de si mismo estará determinada en parte por la medida en que es aceptado por los demás niños, especialmente los más populares. Como consecuencia, muchos "seguidores" no pueden tomar decisiones o efectuar elecciones independientes.Quizás éste sea el momento más importante para que los padres dediquen un mayor esfuerzo a la prevención del uso de drogas. Estos últimos años de la escuela primaria son fundamentales para las decisiones acerca del uso del alcohol y otras drogas. El mayor riesgo de comenzar a fumar aparece en el quinto y sexto grado. Las investigaciones científicas demuestran que cuanto más joven sea la persona que empieza a utilizar alcohol y otras drogas, más probable es que experimente problemas más adelante.Sus hijos necesitarán un mensaje claro en contra de las drogas, así como buena información y una fuerte motivación para resistir las presiones para probar el alcohol y otras drogas y para reforzar su determinación de mantenerse libres de ellas. La información adicional podría incluir:
maneras de identificar las distintas drogas, incluyendo el alcohol, el tabaco, la marihuana, los inhalantes y la cocaína, en sus diversas formas;
sus efectos y consecuencias a corto y largo plazo;
los efectos de las drogas sobre distintas partes del organismo, y las razones por las que son especialmente peligrosas para los organismos en desarrollo; y
las consecuencias del uso del alcohol y otras drogas ilícitas sobre la familia, la sociedad y el propio consumidor.
Actividades sugeridas
Dedique momentos especiales en los que esté disponible para hablar con su hijo. Procure prestarle completa atención. Una caminata juntos, una cena en un lugar tranquilo o una visita a una heladería después del cine pueden facilitar la conversación.
Estimule a su hijo a participar en actividades sanas que le permitan hacer nuevos amigos y divertirse. Los deportes, las actividades de niños exploradores (scouts), y los programas y organizaciones juveniles auspiciados por la iglesia o por la comunidad constituyen excelentes medios para que conozca a otros niños de su misma edad.
Enséñeles a conocer las formas sutiles en que se promueve y se sanciona el uso de drogas y el alcohol. Analice la forma en que los niños se ven bombardeados con mensajes -en la televisión, las letras de las canciones, carteleras y anuncios- en el sentido de que el uso del alcohol y otras drogas resulta muy atractivo. Distinga claramente entre los mitos y las realidades en cuanto al uso del alcohol y otras drogas.
Continúe practicando con sus hijos las formas de decir que no, recalcando maneras de rechazar el alcohol y otras drogas. Es común que a los niños de sexto grado se les ofrezca cerveza y cigarrillos y que conozcan a niños que beben alcohol y fuman.
Estimule a sus hijos a unirse a un club local contra las drogas o a un grupo de niños de su propia edad que promueva actividades libres de drogas.
Pida a sus hijos que hojeen el periódico de la mañana y que señalen con un marcador cualquier artículo relacionado con el uso del alcohol u otras drogas. Sin duda habrán artículos sobre asesinatos relacionados con las drogas, problemas en otros países vinculados con el tráfico de drogas y accidentes automovilísticos relacionados con el alcohol. Coménteles acerca de la enorme pérdida de vidas y de recursos ocasionada por el uso del alcohol y otras drogas.
Hágase amigo de los padres de los amigos de sus hijos, para reforzar los esfuerzos mutuos por enseñarles a los niños buenos hábitos personales y sociales. Una reunión social del vecindario, un evento deportivo o una reunión en la escuela son lugares apropiados para conocerlos.
Únase a otros padres en la organización de actividades supervisadas para los jóvenes, con el fin de limitar el "tiempo libre" que con frecuencia lleva a experimentar con alcohol y otras drogas.
De 13 a 14 años
Durante los primeros años de la adolescencia, el "ajuste" al grupo de amigos constituye una influencia decisiva. En cierta forma, el comienzo de la pubertad significa "nacer de nuevo". Los niños desean y necesitan dejar el pasado y encontrar su propia y singular identidad. Ello significa con frecuencia dejar sus viejas amistades y vínculos con maestros y otros adultos, así como las anteriores formas de hacer las cosas. Los métodos de toma de decisiones y de resolución de problemas que han aprendido de niños seguirán siéndoles útiles, pero los adolescentes también estarán tomando nuevas decisiones basadas en nueva información y nuevas metas.A esta edad los jóvenes pueden comenzar a manejar abstracciones y el concepto del futuro.Comprenden que sus actos pueden tener consecuencias, y saben en qué forma su comportamiento afecta a los demás. A veces la imagen que tienen de sí mismos es confusa: no están seguros de que estén creciendo y cambiando en forma adecuada, con frecuencia se encuentran en conflicto con los adultos, no están seguros hacia dónde van, y tienden a verse a si mismos "inadecuados." En este momento revisten particular importancia un fuerte apoyo emocional y un buen modelo de comportamiento por parte de los adultos.Los jóvenes que usan alcohol, tabaco y otras drogas, generalmente comienzan al terminar el sexto grado. Asegúrese que las conversaciones familiares acerca de las drogas enfaticen los efectos inmediatos y desagradables de su uso. Decir a los estudiantes de esta edad que si fuman contraerán cáncer de pulmón o afecciones cardíacas dentro de varias décadas probablemente causará la misma impresión que hablarles sobre el mal aliento, los dientes y los dedos manchados y la ropa quemada.Muchos jóvenes utilizan drogas porque sus amigos lo hacen. Una gran parte de los esfuerzos de prevención durante estos años deberá dedicarse a reforzar la motivación de sus hijos para evitar el alcohol y otras drogas. Se indican a continuación algunos pasos importantes.
Contrarreste la influencia de los compañeros con la influencia de los padres. Refuerce sus normas y expectativas contra el uso del alcohol y drogas, de manera que sus hijos comprendan claramente que la bebida y el uso de drogas son inaceptables e ilícitos. Los jóvenes podrás argüir que "todos lo hacen" y que no experimentan ningún efecto perjudicial. bInforme a sus hijos que el uso del alcohol y otras drogas es ilícito y que "no todos lo hacen." Destaque cuan impredecibles podrán ser los efectos del alcohol y otras drogas; que aunque muchas personas que se drogan puedan aparentar funcionar adecuadamente, el uso de drogas es extremadamente riesgoso, y que se requiere solamente una mala experiencia para cambiar una vida.
Conozca a los amigos de sus hijos y a los padres de los amigos. Invite a los amigos de sus hijos frecuentemente a su casa. Comparta con otros padres sus expectativas de comportamiento. Trabajen juntos para desarrollar un conjunto de normas sobre horas de regreso, fiestas no supervisadas y otras actividades sociales.
Vigile dónde andan sus hijos. Si están "en casa de un amigo; asegúrese de que usted conoce a ese amigo y a sus padres. Si están en el cine, asegúrese de que sabe a qué película van y en qué cine. No deben permitirse los cambios de planes a última hora, tales como visitar a otro amigo o ir a otro cine, a menos que los jóvenes lo comuniquen a Mamá, Papá u otro adulto autorizado.
Entre los 12 y 13 años, sus hijos deberían saber:
las características y la naturaleza química de las distintas drogas y las interacciones entre las drogas;
la fisiología de los efectos de las drogas sobre los sistemas circulatorio, respiratorio, nervioso y reproductivo;
las etapas de la dependencia química y su impredecibilidad de persona a persona;
las formas en que el uso de drogas afecta las actividades que requieren coordinación motora, tales como conducir un automóvil o participar en deportes; y
la historia familiar; especialmente si han habido problemas de alcoholismo o drogadicción.
Actividades sugeridas
Continúe practicando con sus hijos las formas de decir que no. Enséñeles a reconocer las situaciones que puedan ocasionar problemas, tales como estar en una casa en la que no haya adultos y donde los jóvenes fumen o beban cerveza. Presente situaciones en las que se les pida a sus hijos que prueben alcohol y otras drogas y deje que practiquen la forma de decir que no siguiendo los pasos señalados. Ensaye distintas variaciones hasta que usted esté seguro de que sus hijos saben decir que no.
A esta edad, a los jóvenes les preocupa mucho cómo los ven los demás. Usted puede ayudarles a desarrollar una imagen positiva de sí mismos asegurándose de que luzcan bien y se sientan sanos. Además de proporcionarles alimentos bien balanceados, mantenga el refrigerador y la despensa bien provistos de alternativas a las golosinas y otras comidas de bajo valor nutritivo.
Continúe dedicando tiempo a analizar con sus hijos lo que ellos consideran que es importante en su vida en este momento. Los temores de ellos acerca de la aparición de la sexualidad, la posibilidad de parecer diferentes de los amigos y el ingreso a la escuela secundaria constituyen problemas reales que merecen la preocupación y la atención de los padres.
Revise y actualice periódicamente, con la participación de sus hijos, las normas de su casa y sus responsabilidades con respecto a las tareas del hogar; los deberes, las horas para ver televisión y las horas de regreso por la noche durante los días de clases y los fines de semana. Converse con sus hijos estos temas: ¿Las normas son justas y las consecuencias adecuadas? ¿Es tiempo de asumir otras tareas del hogar? ¿Deberían disminuirse o cambiarse las tareas como consecuencia de los mayores deberes escolares a actividades después de clase? ¿Deberían ajustarse las horas de regreso?
Hable con sus hijos acerca de la amistad. Señale que los verdaderos amigos no se piden entre sí hacer cosas sabiendo que están mal y que pueden entrañar peligros para sí mismos, para sus amigos a para sus familias.
Organíceles fiestas supervisadas u otras actividades en su casa que reflejen la norma contra el uso del alcohol y otras drogas. Par ejemplo, haga que sus hijos inviten a sus amigos para compartir una pizza y ver televisión.
De 15 a 18 años
Los estudiantes secundarios están pensando ya en el futuro y pueden pensar en términos abstractos. Tienen una comprensión cada vez más realista sobre los adultos, y por la tanta, desean aprender de las adultos y que éstos conversen con ellos sobre sus preocupaciones de adultos y las formas en que solucionan sus problemas y toman decisiones. Los padres pueden tener una excepcional oportunidad de ayudar a sus hijos a esta edad. Al mismo tiempo los adolescentes también continúan orientados al grupo, y el hecho de pertenecer a un grupo motiva gran parte de su comportamiento y sus actos. Durante estos años, muchos jóvenes amplían su perspectiva y se interesan más por el bienestar de los demás.Al final de la escuela secundaria, sus hijos deberán comprender:
los efectos físicos inmediatos y a largo plazo de las distintas drogas;
los efectos posiblemente fatales de combinar drogas;
la relación de causalidad que existe entre el usa de drogas y ciertas enfermedades impedimentos;
los efectos que tienen el alcohol y otras drogas sobre el feto durante el embarazo;
el hecho de que usar drogas no es un crimen sin víctimas;
los efectos y posibles consecuencias de operar equipas mecánicos baja las efectos del alcohol y otras drogas;
el impacto que las drogas tienen sobre la sociedad; y
el alcance de las recursos de intervención de la comunidad.
Durante estos años usted puede concentrarse en las posibles efectos a largo plazo del alcohol y otras drogas: las drogas pueden arruinar las posibilidades de que los jóvenes ingresen a la universidad, que ellos se reciban en las fuerzas armadas o que obtengan ciertas trabajos. Los jóvenes también pueden verse influidos positivamente por la importancia que reviste el hecho de convertirse en modelos de comportamiento para sus hermanos a hermanas menores.Si bien los jóvenes ansían independencia, resulta especialmente importante mantenerlos involucrados en la familia y las actividades familiares. Deberían unirse regularmente al resto de la familia para cenar y deberían formar parte de las vacaciones familiares y seguir participando en la rutina familiar.
Actividades sugeridas
Continúe hablando con sus hijos acerca del usa del alcohol y otras drogas. Es muy posible que tengan amigos que consumen alcohol y otras drogas o que conozcan personas que la hacen. Hábleles acerca de la forma en que el uso del alcohol y otras dragas amenaza la vida y limita las oportunidades en el futuro.
Planifique estrategias para limitar las horas no supervisadas que sus hijos pasan en la casa mientras usted está trabajando. Las investigadores sociales han determinado que la hora del almuerzo y las horas entre las tres y las seis de la tarde son periodos en los que es probable que las adolescentes experimenten alcohol y otras dragas.
Estimule a sus hijos a trabajar para un programa de prevención del uso de drogas como voluntarios para contestar Clamadas de emergencia o como consejeros.
Considere con sus hijos la posibilidad de asociarse a un club deportivo, un club de teatro, un centro de artesanías, un estudio de danzas o de trabajar como voluntarios para grupos religiosos u organizaciones comunitarias. Cuanto mas ocupados estén, menos probable será que se aburran y que busquen escape en el alcohol u otras drogas. Si dispone de tiempo, trabaje como voluntario con sus hijos.
Planee actividades libres de drogas y alcohol con otras familias durante las vacaciones escalares y las principales festividades, que pueden constituir para los adolescentes periodos ociosos de alto riesgo.
Asegúrese de que su hijo tenga acceso a información actualizada acerca del alcohol y otras drogas y sus efectos. Procure estar informado sobre cualquier droga nueva que sea popular; y conozca sus efectos.
Ayude a planificar actividades libres de drogas auspiciadas por la comunidad, como bailes sin alcohol a drogas y otras actividades recreativas a deportivas nocturnas.
Hable con sus hijos acerca del futuro. Analice las expectativas de usted y las ambiciones de sus hijos. Recopile catálogos universitarios o vocacionales y converse sobre diferentes opciones de educación y carrera. Planifique visitas familiares a los colegios y universidades locales.
Qué hacer si su hijo está utilizando drogas
Los jóvenes utilizan drogas por varias razones, que están relacionadas con cómo se sienten con sí mismos, cómo se llevan con las demás, o cómo viven. No hay un sólo factor que determine quienes se drogarán y quienes no la harán, pero existen algunos indicios generales de predisposición:
bajas calificaciones y bajo rendimiento en la escuela;
comportamiento agresivo y rebelde;
excesiva influencia de sus compañeros;
falta de apoyo y respaldo de los padres; y
problemas de comportamiento a temprana edad.
Advertir los síntomas del uso del alcohol y otras drogas requiere estar muy alertas. A veces resulta difícil advertir la diferencia entre el comportamiento normal de las jóvenes y el comportamiento causado par las drogas. Los cambios extremos o que persisten por espacio de mas de unos pocos días pueden ser señales del uso de drogas.Considere las siguientes preguntas:
¿Su hijo parece retraído, deprimido, cansado y descuidado en su aspecto personal?
¿Lo nota hostil y falto de cooperación?
¿Se han deteriorado sus relaciones con otros miembros de la familia?
¿Ha dejado a sus antiguos amigos?
¿No le va bien en la escuela; han empeorado sus notas; su asistencia es irregular?
¿Ha perdido interés por los pasatiempos, los deportes y otras actividades favoritas?· ¿Ha cambiado sus hábitos de comer o de dormir?
Una respuesta afirmativa a cualquiera de estas preguntas puede señalar el usa de alcohol u otras drogas. Sin embargo, los mismas síntomas pueden también aparecer en los jóvenes que no se drogan pero que pueden estar experimentando otras problemas en la escuela o en la familia. Si tiene dudas, busque ayuda. Haga examinar a su hijo por el médico de la familia o en una clínica local para eliminar la posibilidad de enfermedades u otros problemas físicos. Esté alerta a las indicios del uso de drogas y a la presencia de artefactos utilizados para ingerirlas.
La posesión de elementos comunes como pipas, papeles para hacer cigarrillos, pequeñas frascos de medicamentos, gotas para los ojos a encendedores de butano puede ser indicio del uso de drogas.Aún cuando las indicios sean claros (generalmente después de que los jóvenes han estado drogándose por un tiempo) a veces las padres no quieren reconocer la posibilidad de que sus hijos tengan un problema. La cólera, el resentimiento, la culpa y una sensación de fracaso coma padres son reacciones comunes.Si su hijo está utilizando drogas, es importante que usted, en vez de culparse por el problema, mas bien procure la ayuda que sea necesaria para resolverlo.
Cuanto antes se detecte y se enfrente el problema, mas fácil será ayudar al hijo.En primer lugar; no enfrente a un joven que se halle bajo los efectos del alcohol o de las drogas; espere a que esté sobrio. Entonces explique sus sospechas con calma y objetividad. Busque la ayuda de otros miembros de la familia, si fuera necesaria, para respaldar sus observaciones.En segundo lugar; imponga el castigo que la familia haya establecido par infringir las normas, y hágalo con firmeza. No se ablande sólo porque el joven le prometa no volver a hacerlo.Muchas jóvenes mienten acerca del uso del alcohol o de las drogas. Si usted cree que su hijo no está diciendo la verdad y las pruebas son suficientemente evidentes, hágalo evaluar por un profesional experimentado en diagnosticar adolescentes con problemas relacionados con el alcohol a las drogas.Si su hijo ha desarrollado un hábito de larga duración o si está acostumbrado a utilizar altas cantidades de drogas, entonces usted probablemente necesitará ayuda profesional para intervenir. Si no conoce programas de tratamiento de drogas en la zona, consulte a su médico, su hospital local o la sociedad de salud mental del lugar. Su distrito escolar debería tener un coordinador del programa contra el abuso de drogas a un consejero, que también pueden referirlo a un programa de tratamiento. Las padres cuyos hijos han participado en tales programas también pueden proveer información.Los programas más efectivos de prevención del uso de drogas son aquellos en los cuales los padres, los estudiantes, las escuelas y las comunidades se unen para transmitir un firme y claro mensaje de que no se tolerara que las jóvenes utilicen alcohol u otras drogas.
Cooperación entre escuela y los padres
El desarrollo de políticas firmes que expresen claramente las normas que rigen el usa, la posesión y la venta del alcohol y otras drogas constituye un elemento fundamental de cualquier programa de prevención basado en las escuelas. Conozca las políticas de la escuela de su hijo y apóyelas decididamente. Si su escuela no tiene una política contra las drogas, trabaje con los profesores, administradores y miembros de la comunidad para formular una. La política de una escuela especifica qué hechos constituyen una infracción, explica claramente las consecuencias que traen aparejadas la violación de las reglas, describe los procedimientos para tratar las violaciones e invoca el apoyo comunitario para su aplicación.Visite la escuela de su hijo y conozca la forma en que se imparte la educación sobre drogas. Averigüe si las miembros del plantel docente están adiestrados para dictar cursos contra el uso del alcohol y otras drogas. Verifique si la educación sobre drogas forma parte del programa regular o se limita a una semana especial. Pregunte si este tema se enseña en alguna materia o si todos los profesores lo incorporan en sus respectivas clases. Averigüe si la educación sobre drogas se imparte a todas los niños a se limita a ciertos grados, y si el programa incluye actividades para los padres.Si su escuela tiene un programa activo para prevenir el uso de drogas, solicite ver materiales que se utilizan. ¿Contienen un mensaje claro de que el uso de drogas es impropio y perjudicial? ,¿La información es precisa y actualizada? ¿La escuela dispone de fuentes de referencia para estudiantes que necesitan ayuda especial?Ayude a los otros padres a conocer la política de la escuela a través de reuniones de la organización de padres y profesores. Por lo menos una reunión al año debería dedicarse al tema del alcohol y otras drogas. Pueden invitarse médicos idóneos locales que conozcan el tema para explicar la forma en que las drogas afectan el crecimiento y el desarrollo de los niños, pueden invitarse funcionarios policiales para reseñar la amplitud y la gravedad del problema de drogas en la comunidad, y pueden venir consejeros especializados para analizar los síntomas del uso del alcohol y otras drogas, así coma las opciones de tratamiento existentes.
Actividades de los padres y la comunidad
Ayude a su hijo a crecer libre de alcohol y de drogas apoyando los esfuerzas de la comunidad para proporcionar a los jóvenes alternativas sanas. Usted puede ayudar a organizar eventos festivos deportivos, solicitar contribuciones y asegurar la presencia de adultos durante reuniones de prevención contra el alcohol, la droga y fármacos perjudiciales.Los establecimientos comerciales locales constituyen también una excelente fuente de apoyo para actividades alternativas tales coma equipos atléticos y trabajos de tiempo parcial.
Guía rápida de recomendaciones a los padres y educadores
En general la droga produce cambios en las pautas de rendimiento del individuo (ya sea en el trabajo o en el estudio)y en el nivel de actividad intelectual del mismo. Produce modificaciones llamativas en la conducta, en la apariencia y en el estado físico del mismo. Asimismo, varían sus patrones de interés y sus círculos de amigos, al igual que sus actividades sociales. Todos estos cambios suelen ser indicios del consumo de estupefacientes; además, en todos los aspectos antes enumerados se observa un deterioro general que es consecuencia de la dependencia.Los estados de excitación o tranquilidad y relajamiento artificial están asociados al tipo de droga que se consume. Los estimulantes producen el primer efecto y los depresores el segundo.En forma amplia se pueden señalar como indicios del consumo de drogas en el sector infanto-juvenil a los siguientes:
Hallazgo de drogas y/o accesorios:
Posesión de accesorios relacionados con drogas como: pipas, papel para cigarrillos, pequeños envases con descongestionantes, espátulas pequeñas, recipientes quemados, etc.
Posesión o evidencia de drogas: plantas clandestinas, picadura, colillas, semillas o bien hojas en ceniceros, restos de polvos parecidos a talco o harina, restos de droga en las ropas o en los cajones o secreteres bajo llave.
Olor a drogas, a incienso u otras fragancias para "despistar"
Identificación con la cultura de las drogas:
Revistas relacionadas con drogas, ropa con lemas alusivos.
Charlas y bromas que muestran preocupación por el tema.
Agresividad al discutir sobre sobe drogas.
Síntomas de deterioro físico:
Lagunas mentales, breves período de atención, dificultad para concentrarse.
Apariencia sucia, indiferencia hacia la higiene y el aseo· Ojos injectados, pupilas dilatadas o contraídas.
Deterioro general del aspecto físico
Cambios en el aprovechamiento escolar:
Descenso notable de las calificaciones del estudiante, no sólo en los estudiantes de nivel regular o medio, sino incluso en aquellos considerados como sobresalientes que pasan a satisfacer apenas los requerimientos mínimos o no pueden alcanzarlos.
Tareas incompletas, desprolijidad inusual en las mismas, actitudes de rechazo a las obligaciones.
Aumentos en los ausentismos o en los retardos.
Fallas en la disciplina o en comportamiento a nivel grupal.
Cambios en la conducta:
Deshonestidad crónica (pequeños hurtos o robos, mentiras reiteradas, engaños para obtener dinero para adquirir droga).
Problemas con la policía por escándalo, pequeños hurtos (sobre todo en varones) y en las niñas el ejercicio de episodios de prostitución.
Actos de rebeldía incontrolada, respuestas agresivas o total indiferencia a los problemas familiares.
Cambios en las amistades. Abandono de los círculos habituales de amigos y su reemplazo por otros nuevos (donde el nexo es generalmente la droga). Evasividad para hablar de las nuevas amistades.
Menguado interés por actividades escolares, culturales deportivas o religiosas. lndiferencia ante los habituales pasatiempos o hobbies.
Posición de grandes cantidades de dinero. Esto indicaría que se efectúa la actividad de pasador.
Cólera creciente e injustificada, hostilidad, sigilo.
Aislamiento y desinterés por el entorno familiar.
Débil motivación, poca energía, escasa autoestima, baja general en el nivel de autoestima
Cabe acotar que este conjunto de pautas, es sólo una especia de guía que indica, al reunirse varias de las mismas, la posibilidad de estar frente a un cuadro de drogadependencia. Ninguna de ellas, en general (salvo la evidencia directa del consumo) es por sí misma definitoria, pero al conjugarse varias de ellas, normalmente hay cuadros de adicción. En este caso, los padres deben como primer paso enfrentar y asumir la realidad, porque la indiferencia, indignación o negación de nada sirven. Deben, asimismo, evitar sentir culpas porque la drogadicción es una enfermedad social, en la que mucho influye la personalidad del individuo y no sólo la educación recibida en la familia. Cuanto más pronto se ataca una adicción, más posibilidades existen de curación total.
La prevención de la drogadicción
Para analizar el problema de la prevención del consumo de drogas es necesario fijar algunos conceptos básicos:
El consumo de drogas en la actualidad no está limitado a ciertos grupos de la población o a determinados niveles económicos de la sociedad, afecta a la nación entera.
Las drogas constituyen hoy un problema en la universidad, en la escuela media y aún en la primaria.
Todas las drogas ilegales son peligrosas, pero también lo son ciertos remedios, fundamentalmente los psicofármacos, los sedantes antitusivos, las anfetaminas y ciertas sustancias conocidas como inhalantes (naftalina, adhesivos, benceno, etc.)
Aunque el tráfico de drogas lo controlan los adultos, la fuente inmediata de drogas son los propios compañeros de los estudiantes.
El problema del consumo de drogas puede afectar a cualquier tipo de estudiante (medio, normal, sobresaliente o malo).
Todas las drogas generan dependencia psicológica y física, porque son un tóxico. Este grado de dependencia puede ser muy intenso o menos intenso, pero toda dependencia es peligrosa.
Toda adicción es, asimismo, curable con esfuerzo y con tratamiento adecuado a nivel personal y familiar.
Las influencias sociales juegan un papel esencial en el hecho de tornar atractivo el consumo de drogas. También influye el entorno familiar y la propia personalidad del individuo.
Formas de prevención de la drogadicción
Cabe aclarar que esta tarea de prevención comprende no solo a las autoridades especificas sino fundamentalmente a los padres y educadores y a la sociedad en general.Analizaremos en este caso las prevenciones fundamentales en padres y educadores. Como pauta general, cuando se reúnen los requisitos que a continuación se detallan, los individuos gozan de un mayor grado de protección contra la droga: estas condiciones son:
Hogares integrados, con clara identificación de roles, armónicas relaciones familiares.
Adecuada educación, basada en el formato de pautas valiosas, reglas claras con continuas, acordes sistemas de premios y castigos.
Inculcación de pautas de responsabilidad y autodisciplina.
Adecuada contención de la ansiedad.
vínculos de amor y solidaridad familiar.
círculos de amigos con adecuada escala valorativa.
Integración a actividades culturales, deportivas, políticas o educacionales.
Fomento de los hobbies.· Fomento de la creatividad y autoestima personal.
En esto pueden o deben conjugarse padres y maestros, a fin de lograr un individuo feliz, integrado, responsable y con metas de vida, ya que estos casos, normalmente la persona se siente realizada y encuentra pleno sentido a la vida y se autoaleja de la droga, ya que la droga, en general, satisface vacíos existenciales y por eso el individuo se siente atraído a consumirla.
Y además, tener muy en cuenta
Hay una serie de pautas que deben guiar, hoy en día, la educación de nuestros hijos para prevenir el problema de la adicción. A continuación se sintetizan una serie de principios rectores de patrón educativo actual para la prevención de la drogadicción.
Amar a los hijos, conocerlos, respetarlos y dialogar con ellos.
Inculcar criterios de responsabilidad. Enseñar qué es lo bueno y qué es lo malo y por qué, demostrándolo con el ejemplo.
Ayudar a los niños a resistir la presión (cuando aparezca) de sus compañeros para consumir drogas, supervisando sus actividades, conociendo sus amistades y hablando con ellos sobre sus intereses y problemas.
Estar bien informados sobre las drogas y los indicios de su consumo, para detectarlos.
Cuando se observen sintamos, responder inmediatamente.
Los padres que sospechan que sus hijos consumen droga, deben moderar sus sentimientos de ira y/o culpabilidad y recelo, asumir el problema, requiriendo la ayuda especializada de los profesionales dedicados al tema (equipos interdisciplinarios de médicos, siquiatras y psicólogos, grupos de autoayuda) para contribuir a que sus hijos inicien un tratamiento y logren su recuperación.
Analizar sus sospechas con sus hijos, tranquilamente y de manera objetiva, no enfrentándolos mientras se hallen bajo los efectos de la droga.
Conversar con otros padres sobre las formas de prevención o recuperación de los hijos, en los casos de adicciones instaladas.
Imponer medidas disciplinarias que ayuden al niño a apartarse de las circunstancias en que podría consumir droga.
Solicitar ayuda profesional adecuada en los casos de adicción.
Demostrarles igualmente y más que nunca que se los ama.
Todo ello contribuirá a vencer el flagelo del consumo de drogas y a recuperar totalmente al niño o adolescente drogadependiente, para integrarlo a la sociedad como un ser pleno, útil y feliz.
POR AMOR A LA VIDA:TESTIMONIO DE UNA MADRE
Muchas veces me preguntan por qué creo que los padres constituyen la respuesta, y yo creo que es porque son los que más tienen que perder. Las escuelas pueden ayudar, las iglesias pueden ayudar, la policía puede ayudar, pero ninguno de ellos puede reemplazar a la familia. Participar en la prevención de drogas y alcohol hace que nuestros hijos sepan que nos interesamos. Fortalece a la familia y nos ayuda a ser el tipo de padres que nuestros hijos necesitan
Las distintas drogas y sus efectos
Alcohol
El consumo de alcohol produce diversos cambios de comportamiento. Aún en pequeñas dosis afecta significativamente el juicio y la coordinación requeridos para conducir un automóvil. En dosis pequeñas y moderadas, el alcohol puede aumentar la incidencia de diversos actos agresivos, como el maltrato físico de cónyuges e hijos. En dosis moderadas y elevadas, el alcohol causa una marcada disminución de las funciones mentales superiores, alterando gravemente la capacidad de aprender y recordar información. Dosis muy elevadas pueden ocasionar depresión respiratoria y muerte.El uso continuado del alcohol puede causar dependencia. En estos casos la interrupción repentina de la ingestión de alcohol puede producir síntomas como la ansiedad pronunciada, temblores, alucinaciones, y hasta convulsiones. Los efectos a largo plazo del consumo de grandes cantidades de alcohol, especialmente en conjunto con una nutrición deficiente, puede ocasionar daños permanentes a órganos vitales como el cerebro y el hígado. Además, las madres que beben alcohol durante el embarazo pueden tener hijos que presenten síndrome fetal de alcohol o que sufran de atraso mental u otras anormalidades físicas irreversibles. Las investigaciones indican asimismo que los hijos de padres alcohólicos corren mayor riesgo que otros niños, de convertirse en alcohólicos.
Tabaco
El fumar productos de tabaco constituye una de las principales causas de muertes en nuestra sociedad. Los fumadores son mas propensos que los no fumadores a contraer enfermedades cardiacas: alrededor de 170.000 personas mueren cada ano a causa de enfermedades coronarias relacionadas con el tabaco. Igualmente, los cánceres de pulmón, laringe, esófago, vejiga, páncreas e hígado también afectan en mayor proporción a los fumadores.Alrededor del 30 por ciento de las muertes debidas a cáncer (130.000 a año) están relacionadas con el tabaco. Las enfermedades obstructivas crónicas del pulmón como el enfisema y la bronquitis crónica se observan 10 veces más entre los fumadores que entre los no fumadores.Durante el embarazo, fumar también presenta graves riesgos. Cuando las mujeres embarazadas fuman, existe una mayor probabilidad de que se produzcan abortos espontáneos, partos prematuros, bajo peso del bebe al nacer y muertes fetales y de infantes.El humo del cigarrillo contiene unas 4.000 sustancias químicas, varias de las cuales son carcinógenos conocidos. Quizá la sustancia mas peligrosa del tabaco sea la nicotina, que es la que refuerza y fortalece el deseo de fumar. La nicotina es fuertemente habituante y para los fumadores resulta muy difícil dejar de fumar. De 1.000 fumadores típicos, menos del 20 por ciento logran dejar de fumar al primer intento. Causan además otros muchísimos daños, como en el sistema circulatorio, en el sexo, en la vista y daños físicos deteriorantes.
Canabis (1)
Todas las formas de cannabis tienen efectos físicos y mentales negativos. Los efectos físicos observados regularmente son una aceleración sustancial del ritmo cardiaco, ojos inyectados, sequedad en la boca y la garganta y un aumento del apetito.El uso de cannabis puede perjudicar o reducir la memoria y la comprensión a corto plazo, alterar el sentido del tiempo y disminuir la capacidad de realizar tareas que requieren concentración y coordinación, como conducir un automóvil. También pueden verse alteradas la motivación y la percepción, lo que dificulta la adquisición de nueva información. La marihuana puede producir asimismo paranoia y psicosis.Como los fumadores de marihuana inhalan profundamente el humo sin filtrar y lo retienen en los pulmones tanto tiempo como puedan, la marihuana es perjudicial para los pulmones y el sistema pulmonar. El humo de marihuana contiene más agentes carcinógenos que el tabaco. Los consumidores a largo plazo pueden desarrollar dependencia psicológica y necesitar cada vez mayores cantidades de droga para sentir el mismo efecto. La droga puede convertirse en el centro de sus vidas.
(1) Planta de la familia de angiospermas dicotiledóneas, de la cual se extraen la marihuana y el hachis.
Inhalantes
Los efectos negativos inmediatos incluyen nausea, estornudos, tos, hemorragia nasal, fatiga, falta de coordinación y perdida de apetito. Los solventes y los aerosoles también disminuyen el ritmo cardiaco y respiratorio y perjudican el juicio. El nitrito de amilo y de butilo aceleran el pulso y producen dolor de cabeza y la eliminación involuntaria de orina y materia fecal. Su uso a largo plazo puede producir hepatitis o lesiones cerebrales.La inhalación profunda de los vapores o el uso de grandes cantidades en un periodo corto pueden producir desorientación, comportamiento violento, inconsciencia o muerte. Las elevadas concentraciones de inhalantes pueden ocasionar sofocación, al desplazar el oxigeno en los pulmones o al deprimir el sistema nervioso al punto de detenerse la respiración.Su uso a largo plazo puede producir perdida de peso, fatiga, desequilibrio electrolítico y cansancio muscular. La inhalación repetida de vapores concentrados a través del tiempo puede dañar permanentemente el sistema nervioso.
Cocaína
La cocaína estimula el sistema nervioso central. Sus efectos inmediatos incluyen dilatación de las pupilas y aumento de la presión sanguínea del ritmo cardiaco y respiratorio, y de la temperatura del cuerpo. Su uso ocasional puede producir congestión o drenaje de la nariz, su uso crónico puede ulcerar la membrana mucosa de la nariz. La inyección de cocaína con equipos contaminados puede producir SIDA, hepatitis y otras enfermedades. La preparación de crack que requiere el uso de solventes volátiles, puede producir la muerte o heridas a causa del fuego o explosiones.El crack es extremadamente adictivo, y sus efectos se sienten dentro de los 10 segundos. Sus efectos físicos incluyen dilatación de las pupilas, aumento de la velocidad de las pulsaciones sanguíneas, elevación de la presión sanguínea, insomnio, perdida del apetito, alucinaciones táctiles, paranoia y convulsiones. El uso de cocaína puede producir la muerte por paro cardiaco o insuficiencia respiratoria.
Otros estimulantes
Los estimulantes pueden acelerar el ritmo cardiaco y respiratorio, elevar la presión sanguínea, dilatar las pupilas y disminuir el apetito. Las personas que los toman pueden experimentar además sudores, dolores de cabeza, visión borrosa, mareos, insomnio y ansiedad. Dosis extremadamente altas pueden ocasionar palpitaciones rápidas o irregulares, temblores, pérdida de coordinación e incluso postración física. Una inyección de anfetamina puede causar un aumento repentino de la presión sanguínea, que puede producir apoplejía, fiebre muy alta o insuficiencia cardíaca.
Además de los efectos físicos, las personas que toman estimulantes se sienten inquietas, ansiosas y malhumoradas. La ingestión de dosis más altas intensifica los efectos. Las personas que consumen anfetaminas durante períodos prolongados pueden desarrollar psicosis que incluyen alucinaciones, delirio y paranoia. Estos síntomas generalmente desaparecen cuando deja de tomarse la droga.
Drogas contra la ansiedad
En muchas formas, los efectos de estas drogas contra la ansiedad son similares a los del alcohol. En pequeñas cantidades pueden producir calma y relajación muscular; pero en grandes dosis pueden ocasionar dificultad para hablar; un andar tambaleante y alteración de la percepción. En dosis muy elevadas pueden causar depresión respiratoria, coma y muerte. La combinación de estas drogas deprimentes y alcohol puede multiplicar los efectos de las drogas, aumentando el riesgo.El consumo regular de drogas contra la ansiedad puede causar, con el tiempo, adicción física y psicológica. Las personas que dejan repentinamente de tomar dosis elevadas pueden experimentar síntomas de la retracción de la droga, incluyendo ansiedad, insomnio, temblores, delirio, convulsiones y hasta la muerte. Los niños nacidos de madres que abusan de las drogas contra la ansiedad pueden también presentar dependencia física y síntomas de la falta de droga al poco tiempo de nacer. También pueden presentarse en estos casos problemas de comportamiento y defectos de nacimiento.
Alucinógenos
La fenciclidina (PCP) interrumpe las funciones del neopalio, sección del cerebro que controla el intelecto y los instintos. Debido a que la droga bloquea los centros receptores del dolor; los episodios violentos de PCP pueden resultar en heridas autoinfligidas. Los efectos del PCP varían, pero con frecuencia los consumidores manifiestan sentir una sensación de distancia y alejamiento. Se retardan el sentido del tiempo y los movimientos corporales. En etapas posteriores cuando la droga se utiliza en forma crónica, los consumidores muestran comportamiento paranoico y violento y experimentan alucinaciones. Grandes dosis pueden producir convulsiones y coma, así como insuficiencia cardiaca y respiratoria.El ácido lisérgico (LSD), la mescalina y la psilobicina producen ilusiones y alucinaciones. Sus efectos físicos pueden incluir dilatación de las pupilas, aumento de la temperatura corporal, aceleración de las palpitaciones, aumento de la presión sanguínea, pérdida de apetito, insomnio y temblores. Los consumidores pueden experimentar pánico, confusión, recelo, ansiedad y pérdida de control. Aún después de haber cesado el uso pueden producirse efectos retardados.
Narcóticos
Los narcóticos producen inicialmente una sensación de euforia, seguida frecuentemente de mareos, nausea y vómitos. Los consumidores pueden experimentar también contracción de las pupilas, lagrimeo en los ojos y picazón. Una dosis excesiva puede producir respiración lenta y poco profunda, enfriamiento y humedad de la piel, convulsiones, coma y posible muerte.La tolerancia a los narcóticos se desarrolla con rapidez, y fácilmente puede producirse dependencia. El uso de jeringas contaminadas puede ocasionar enfermedades como SIDA, endocarditis y hepatitis. La adicción en mujeres embarazadas puede provocar partos prematuros, fetos muertos, o niños adictos que experimentan graves síntomas de falta de la droga.
Drogas especiales
Las drogas ilícitas se definen en términos de sus fórmulas químicas. Para evitar estas restricciones legales, los químicos clandestinos modifican la estructura molecular de ciertas drogas ilícitas para producir compuestos análogos conocidos como drogas especiales. Estas drogas pueden ser varios cientos de veces más potentes que las drogas que están diseñadas a imitar.Los narcóticos análogos pueden producir síntomas parecidos a los que se observan en el mal de Parkinson: temblor incontrolable, babeo, dificultad para hablar; parálisis y lesiones y cerebrales irreparables. Los compuestos análogos de anfetaminas y metanfetaminas ocasionan náuseas, visión borrosa, escalofríos o sudores y desvanecimientos. Los efectos psicológicos incluyen ansiedad, depresión y paranoia. Sólo una dosis puede producir lesiones cerebrales. Los compuestos análogos de feciclidina causan ilusiones, alucinaciones y dificultad de percepción.
Esteroides anabólicos
Los esteroides anabólicos son un grupo de potentes compuestos químicos estrechamente relacionados con la hormona masculina testosterona. Desarrollados en la década de 1930, en la actualidad son raramente recetados por los médicos. Su uso actual legítimo se limita a ciertos casos de anemia, quemaduras graves y algunos tipos de cáncer de pecho.Tomados en combinación con un programa de dieta especial y ejercicios de desarrollo muscular; los esteroides pueden contribuir a incrementar el peso corporal y la fuerza muscular. Los consumidores de esteroides se arriesgan a mas de 70 efectos secundarios cuya gravedad va desde el cáncer del hígado al acné e incluyen reacciones psicológicas y físicas. El uso de esteroides puede afectar gravemente a hígado y a los sistemas cardiovascular y reproductivo. En los hombres puede causar atrofia de los testículos, esterilidad e impotencia, y en las mujeres, rasgos masculinos irreversibles junto con reducción de los pechos y esterilidad. Sus efectos psicológicos en ambos sexos incluyen el comportamiento muy agresivo (furia provocada por los esteroides) y depresión. Si bien ciertos efectos secundarios aparecen rápidamente, otros, como los ataques cardiacos y la apoplejía, tardan años en presentarse.Los síntomas del uso de esteroides incluyen un rápido aumento de peso y desarrollo muscular (cuando se utilizan en un programa de adiestramiento de pesas), agresividad y combatividad, ictericia, manchas violáceas o rojas en el cuerpo, hinchazón de los pies y las pantorrillas, temblores, oscurecimiento inexplicado de la piel y un marcado y persistente mal aliento.
Fuente: Consejo Publicitario Argentino
Fecha: 10/2000
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Obtener información y ayuda
Muchos hospitales públicos, colegios estatales y otras organizaciones ofrecen orientación y asistencia; dictan clases para padres, que tienen por finalidad mejorar la comunicación y la comprensión entre padres e hijos.Se puede recurrir también a la parroquia barrial, donde es posible que funcione habitualmente un centro de Ayuda al alcohólico.A continuación brindamos una lista de Organismos y Organizaciones, oficiales y privadas de lucha y prevención contra la drogadicción en la Argentina.
Oficiales
Centro Nacional de Rehabilitación Social (CENARESO)
Combate de los Pozos 2133 - Capital Federal.
Teléfonos: 4305-0091/6 y 4306-7584
Narcóticos Anónimos Oficina de Servicios Generales
San Martín 66, oficina 216 - Capital Federal.
Teléfonos: 4342-5464/ 3599
Dirección Nacional de Lucha Contra el Narcotráfico
calle 52 y 117 La Plata - Provincia de Buenos Aires.
Teléfonos (0221)421-7798 y 427-0775
División Quilmes calle 14 y 138, Berazategui - Provincia de Buenos Aires.
Teléfonos: 4256-0404 y 4226-2561
Hospital Alvear (tiene un centro de atención de casos graves de drogadicción)
Warnes 2630 - Capital Federal.
Teléfono: 4521-5555
Hospital Municipal Dr. J. T. Borda (para hombres)
Barracas 375 - Capital Federal.
Teléfonos: 4305-6485 y 4304-1264
Hospital Fernández (tiene Un equipo de adicción)
Cerviño 3356 - Capital Federal.
Teléfono: 4801-5555
Hospital Municipal Braulio Moyano (para mujeres)
Brandsen 2570 - Capital Federal.
Teléfono: 4302-6666
Hospital lnterzonal Mariano Castex
Ruta 8 y Diego Pombo - San Martín, Prov. de Buenos Aires.
Teléfono: 4755-2783
Centro Modelo de Atención a las Adicciones "Pueblo de la Paz"
Calle Juan XXIII Nro. 1151, Camino de Cintura y Tiro Federal La Plata,
Provincia de Buenos Aires.
Privadas
Fundación Argentina de Lucha Contra la Drogadicción
Chacabuco 145, piso 6, of. 60 - Capital Federal.
Teléfonos: 4343-0097/5621
Programa ASER de Rehabilitación de Drogadependientes
calle 37 Nro. 535 - La Plata, Provincia de Buenos Aires.
Teléfono: 421-0548
lnternación: Peña 22 - Banfield, Provincia de Buenos Aires.
Teléfono: 4241-5386 Consultorios: 4951-4305
Centro Juvenil "Esperanza"
Gurruchaga 1479 - Capital Federal.
F.A.T. - Fondo de Ayuda Toxicológica
Pringles 951 - Capital Federal.
Teléfonos: 4862-4757, 4861-5790,4862-9800 y 4861-3441
Programa "Andrés" Centro de Crisis de Rehabilitación del Drogadicto
Córdoba 4042 - Capital Federal.
Teléfono: 863-8368
Alcohólicos Anónimos Oficina de Servicios Generales
Loyola 1182 - Capital Federal (de 8,00 a 21,00 hs.)
Teléfonos: 4855-1813, 4971-6666 y 4931-6666
Sección Norte: Teléfono: 4743-9584.
Sección Morón:Teléfono: 4628-6768
Sección Lanus:Teléfono: 4241-6774
Depresivos Anónimos
Teléfono: 4255-5400
S.O.S. Un Amigo Anónimo
Teléfono: 4783-8888
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