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| Psicología Deportiva |
La psicología deportiva moderna se ha visto recientemente influida por la investigación sobre la "Psicología Deportiva Cognitiva". Esta nueva ciencia fue desarrollada en la Universidad de California y estudiada en la Universidad McGill de Canadá a comienzos de la década de los '80. Atletas profesionales y en el ámbito olímpico están empleándola.
La investigación cognitiva sostiene que la actuación se ve influenciada por una serie de determinantes en línea sucesiva mostrados a continuación:
A. Ambiente (el deportista encuentra una situación);
B. Cognición (tiene distintos pensamientos relacionados con esa situación);
C. Emociones (tiene sentimientos generados por esos pensamientos);
D. Conducta (toma un curso especifico de acción); y,
E. Consecuencias (los resultados de la decisión).
Es el determinante B el de mayor importancia porque aquí los pensamientos o las opciones deben ser ejecutadas para resolver el conflicto. En situaciones simples a cotidianas, las decisiones están a tan bajo nivel que ninguna emoción es perceptible.
Por el contrario, cuando existen situaciones de tensión, complejas, exigentes y los pensamientos invaden nuestra mente las emociones se tornan casi incontrolables.
En una situación difícil, las personas se enfrentan con dos tipos de pensamientos: aquellos que se controlan conscientemente, se perciben, y analizan, y los que son automáticos y escasamente perceptibles. Ambos producen emociones. Sin embargo, los problemas no afloran de los pensamientos deliberados, claros y objetivos.
Seríamos "deportistas increíbles" si pudiéramos tomar todas nuestras decisiones coma si estuviéramos en casa, relajados y en un ambiente pacifico.
El problema de decisiones inferiores surge como parte de los pensamientos automáticos casi imperceptibles que aparecen baja las condiciones estresantes. Cuantos más conflictos, más pensamientos automáticos. Este pensamiento automático es normalmente autodestructivo por naturaleza, y apuesta a nuestro ser más racional y objetivo.
Existen seis emociones no saludables producidas por estos pensamientos destructivos, las restantes son constructivas:
El miedo irracional
Aunque sea difícil de creer este miedo se genera no por lo que nos rodea sino por la sensación de lo que nos sucede en nuestro interior. Tal vez se siente confusión, nervios, miedo o excitación, éste es el miedo de nuestras emociones. Algunos miedos son benevolentes y razonables, pero el miedo puede ser irracional y afectar a nuestra salud.
Ansiedad peligrosa
Esta emoción se percibe cuando meditamos sobre un desastre poco probable y futuro; la diferencia que existe con el miedo es justamente esta predicción, ya que el miedo se manifiesta con lo presente. Se puede definir con la frase "que pasaría si". Algunos pensamientos automáticos que aparecen ante esta emoción son:
"Si entro en esta carrera, seguro voy a tener problemas".
"Sé que voy a tener un rendimiento bajo".
Inutilidad
Es un signo de depresión y está relacionado a sentimientos de inferioridad, suele consumir la energía y uno puede sentir que nadie más pasa por esto. Esta emoción aparece cuando uno evalúa su desempeño y puede producirse por muchos pensamientos destructivos como:
"Estoy perdiendo la habilidad porque no obtuve los resultados óptimos de ayer".
"Ese deportista nuevo se desempeña mejor que yo"
"Fracasé en esa prueba que todo el mundo logra".
Impotencia
Este sentimiento es el resultado de la sensación de que hay determinadas situaciones que uno no puede controlar. Cuando uno no puede diferenciar entre el no gustar y el no poder, se siente atrapado y vencido, ejemplo de ello es:
"Cuando las cosas suceden rápido superan mi capacidad".
"La tensión de las metas finales es demasiada".
"Ese tiempo de concentración total supera mi capacidad".
Resentimiento
Va mas allá de la ira porque sus causas son opuestas a las de sentirse inútil. Los pensamientos automáticos son un rechazo a la otra persona u objeto que nos produjo algo negativo, y se percibe fácilmente en situaciones competitivas o de presión:
"Ese me empujo, lo voy a..."
"Estas malditas zapatillas no son buenas".
"A ese maldito lo tendrían que descalificar".
"Este no es mi deporte".
Sentimiento de Culpa
Esta emoción surge cuando tenemos pensamientos sin fundamento de haber cometido errores. Deben reconocerse algunos pensamientos que llevan a la misma:
"Todos me llevan ventaja".
"Tal vez debería abandonar".
Probablemente como podemos observar; estos tipos de pensamientos sólo producen la distracción del deportista del trabajo real que debe desempeñar; éste debe analizar fría y objetivamente todas las opciones posibles y sus consecuencias. Los resultados más óptimos pueden ser logrados cuando, aun en las situaciones más estresantes un deportista puede dejar de lado los impulsos automáticos y destructivos y utilizar las alternativas constructivas. Algunas personas nacen con cierta predisposici6n a hacer esto casi naturalmente; en cuanto al resto, podemos entrenarnos para tener un mejor control cognitivo y optimizar nuestra actuación. Nunca se deben tomar decisiones en base a las emociones, ni dejarse llevar por el instinto, excepto que éste se encuentre respaldado por un análisis racional de los hechos. La última parte de este proceso es el pensamiento positivo o las aseveraciones. En una competencia están "aquellos que van a lograr.... y los que van a lograr lo logrado". No se logran estos pensamientos positivos sino hasta el momento en que tomamos conciencia de nuestro peor enemigo, de nuestros pensamientos automáticos destructivos. Plantar flores en un campo de malezas no da buenos resultados porque éstas las destruyen, primero hay que limpiarlo. Una vez que la persona puede reconocer y derrotar estos impulsos autodestructivos, está preparada para reorganizar su mente con pensamientos que lo lleven a actuaciones gratificantes.
Motivación:
Muchos competidores están positivamente motivados, son atraídos por metas a lograr, no presionados. Más importante aun, disfrutan el proceso de perfeccionar su conocimiento, esto es mucho más importante de lo que parece. Positivamente motivada, la gente deja de interesarse en el momentáneo "flash" del triunfo. Ellos disfrutan de estar allí, no se fatigan y tratan de aprender más y más rápido por que el proceso es agradable, esto fortalece su motivación.
Eligiendo metas:
La elección es importante para mantener la motivación, pruebas cumplidas, aún las más cortas proveen un refuerzo positivo. Observar un progreso es un fuerte motivador. Los objetivos difíciles (como ganar un torneo), incluyen muchos factores externos relacionados con otros deportistas, clima, equipo, etc. Posiblemente los mejores deportistas de competencia entren en los torneos sin tantas expectativas, casi impensadamente. Incluir eventualidades externas en los objetivos a cumplir tiene tres consecuencias negativas:
1) Durante la práctica usted puede especular sobre la destreza de otros competidores o el nivel de la competición, esto hará que descuide trabajar sobre algo que usted sí puede controlar, su propia habilidad.
2) Durante el evento usted estará tentado de ver cómo se desarrolla la prueba, en lugar de concentrarse.
3) Después de la prueba usted se sentirá desalentado si no ganó, aunque la falla haya estado totalmente fuera de su control, su motivación y confianza en el proceso de entrenamiento sufrirán una caída. Trate de elegir metas que incluyan sólo las cosas que usted puede controlar, estas metas enfocarán su atención en sus habilidades, esto es dominio personal.
Dominio Personal:
En una reciente entrevista, un profesor de psiquiatra de la Universidad de Nevada nos decía quo "los mejores competidores se olvidan contra quien compiten porque están enfocados en lograr sus propias metas". Cuando usted se preocupa por su perfección personal usted deberá enfocarse en la prueba que está realizando en lugar de pensar en ganar un trofeo, si usted piensa en esto último usted tiene un objetivo diferente.
Optimismo:
Observadores de otros deportes han llegado a la conclusión de que los buenos atletas tienden a ser optimistas. Nosotros podemos aprender a ser cada vez más optimistas, pues esto es el resultado de un estilo positivo de autoexplicación. Nuestro estilo de autoexplicación es la manera de como nos explicamos a nosotros mismos nuestra performance u otros eventos. Una manera de acrecentar la atención en el estilo explicatorio es entender el vocabulario. Hay tres dimensiones de autoexplicación: Personal, Profunda y Constante. Una explicación es personal cuando el atleta atribuye el hecho a un toque personal: "ya encontraré una salvación" o "siempre estoy complicándolo todo". La alternativa es atribuir el hecho a algo externo como la suerte o el clima. Una explicación es profunda cuando el atleta interpreta el simple hecho como evidencia de habilidad general o de inhabilidad. Los optimistas aprenden más rápido, estudios realizados durante mucho tiempo indican que una predisposición positiva se traduce en un más rápido aprendizaje, los optimistas se recobran de un mal momento rápidamente, el problema se minimiza si no lo tomamos como algo relevante a nivel personal. La atención se centra en el próximo desafío.
Negociando con la reflexión:
Reflexión es el proceso de volver a traer y repasar eventos pasados, usualmente los malos. La reflexión tiene 3 contras:
1) Distrae al piloto de atender la prueba inmediata.
2) Reflexionar refuerza la tendencia a la reflexión en el futuro, o sea refuerza la tendencia al mal habito.
3) conduce al a fatiga, ansiedad y depresión.
Para algunos, reflexionar es un hábito difícil de romper. Negociar con la reflexión envuelve, el aprendizaje de estar atento a cuando uno está reflexionando y entonces poder hacer algo con su inclinación a reflexionar. Trate de dirigir su atención a hacia el próximo desafío, en los intervalos encuentre algo positivo sobre qué pensar. Dele el mismo tiempo a los pensamientos positivos si usted se sorprende reflexionando sobre algo negativo, gaste algún tiempo reflexionando sobre algo bueno que haya hecho".
Manejo del Humor:
Tres estrategias:
1) Practicar un positivo estilo de Auto Explicación e instantáneo perdón, especialmente autoperdón.
2) Procurar actividades que tengan un efecto positivo, escuchar música o caminar, durante el periodo previo. Cada piloto deberá encontrar qué funciona para sí mismo.
3) Manejar el nivel de excitación. La sobreexcitación lleva a la fatiga y al mal humor.
Monitoreando la excitación y el control
Los psicólogos deportivos concluyen que los atletas de elite tienen la habilidad de controlar y monitorear su nivel de excitación, los nuevos son a menudo muy ansiosos y cometen por esto mucho errores. Algunas veces no tienen la excitación o el entusiasmo suficiente y tienen problemas prestando atención. Mucha gente tiene problemas para emparejar su nivel de excitación con la situación reinante. Al inicio del torneo muchos atletas tienden a ser muy entusiastas, y esto gasta energía. A medida que el torneo avanza, van siendo menos notables. Un atleta sobreexcitado puede perder los datos más importantes de una prueba. Esta es una de las causas porque un alumno deteriora su performance cuando un instructor grita o vocifera. El nivel ideal de entusiasmo es aquel que le ayuda a tomar en cuenta las cosas importantes sin ser distraído por aquellas poco relevantes. Hay un correcto nivel de entusiasmo para cada prueba; si es mas o es menos, los resultados decrecen en performance. Haga su mejor estimación del nivel de entusiasmo que es mejor para usted la relación Performance Excitación es sumamente individual.
Relajación:
Practicar relajación es un ejercicio en el control do la excitación. Muchos atletas encuentran dificultad para relajarse completamente. Si usted no puede ajustar conscientemente su nivel de excitación, existe el riesgo de que eventos externos y otras personas lo controlen. Puede querer remitirse a los ejercicios encontrados en los libros de psicología del deporte; son técnicas que se encuentran en muchos de ellos y son aplicadas por los atletas de elite, después que conozca cómo relajarse, la meta es como hacerlo rápido y a voluntad.
Dieta y Ejercicio:
Los psicoanalistas están de acuerdo en que es necesaria una dieta adecuada y ejercicio para una buena función mental. Este tema merece un articulo por sí mismo. |
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Fecha de publicación
19 de Diciembre de 2000
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