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| Psicología, psicoterapia, psicoanálisis, terapia de grupo, ansiedad, depresión |
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Lic. José Migali
15-4447-5027
Buenos Aires
Argentina |
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| Dormir bien tiene sus ventajas... |
Existe evidencia de que los ritmos circadianos se controlan de manera interna (endógena), pero que sus tiempos se sincronizan y coinciden con las señales externas (exógena).
Cuando cae la oscuridad, indirectamente los ojos le informan a la glándula pineal Una pequeña estructura en la parte alta del tallo cerebral que lleva cuenta de los ciclos corporales naturales y registra los factores externos como luz y oscuridad. Esta secreta melatonina en respuesta a la oscuridad, la cual produce somnolencia. Es una hormona que afecta a las células cerebrales que producen serotonina, una sustancia transmisora relacionada con el sueño. Por su parte, la serotonina se concentra en los núcleos del rafé, que secretan una sustancia que induce el sueño ligero. Así comienza nuestro sueño.
El sueño tiene distintas fases:
Fase 1: Cuando la persona se queda dormida aparecen los movimientos oculares ligeros, la frecuencia cardíaca disminuye, los músculos se relajan .
Fase 2: Este es un estado del sueño más profundo, ahora la persona no responde a los estímulos externos, y por lo tanto es difícil despertarla.
Fase 3: La frecuencia cardíaca, la temperatura corporal y la presión sanguínea continúan decreciendo.
Fase 4: La persona entra en “sueño delta” (sueño profundo o tranquilo). Ha transcurrido casi una hora desde la fase 1 y pasará casi el 50% del sueño en esta etapa. Es difícil despertar a la persona en esta etapa, pero algo que tenga relevancia personal (como el llanto de un niño) puede despertar a cualquier persona.
Variaciones según la edad
En el recién nacido la organización del sueño es muy distinta a la del adulto. Se distinguen tres estadios: la vigilia, el sueño tranquilo y el sueño agitado, que, debido especialmente a la presencia de movimientos oculares, se considera equivalente al “Sueño Lento” del adulto. La proporción del sueño agitado va disminuyendo, al igual que la cantidad absoluta de “Sueño Lento”, que sigue disminuyendo después de la pubertad hasta la muerte.
Después de los 60 años el “Sueño Lento” se modifica mediante la disminución o desaparición del estadio IV (estadio de sueño muy profundo) y aumentan los despertares nocturnos. Como media, las personas de edad avanzada duermen menos tiempo, pero algunos reanudan la costumbre de la siesta a la tarde, volviendo a un ritmo de sueño bifásico.
La teoría de la restauración
Para muchos investigadores el sueño tiene una función restauradora, reabastecedora. El sueño no REM (sueño en el que
no hay movimientos oculares rápidos o “sueño lento”) restaura los proceso corporales.
La función del “Sueño Lento” parece ser la restauración de las capacidades somáticas.
Mientras que el sueño REM (de movimientos oculares rápidos o “sueño paradójico) es un tiempo para reabastecer y renovar los procesos cerebrales a través de la estimulación de la síntesis de proteínas.
Para muchos investigadores el sueño tiene una función restauradora, reabastecedora. El sueño no REM (sueño en el que
no hay movimientos oculares rápidos o “sueño lento”) restaura los proceso corporales.
La función del “Sueño Lento” parece ser la restauración de las capacidades somáticas.
Mientras que el sueño REM (de movimientos oculares rápidos o “sueño paradójico) es un tiempo para reabastecer y renovar los procesos cerebrales a través de la estimulación de la síntesis de proteínas.
Así durante gran tiempo de su primer año los lactantes duermen aproximadamente de 18 hrs. A 24 horas y no es sino hasta los cinco años que se establece un patrón adulto (probablemente como resultado de factores tanto ambientales como de maduración. El cerebro en desarrollo necesita una gran cantidad de síntesis de proteínas para la manufactura y crecimiento de sus células y el sueño REM ayuda a lograrlo.
En pacientes que sobreviven sobredosis y abstinencias de drogas y otras “agresiones” al cerebro como terapia electroconvulsiva intensiva se dan incrementos prolongados de sueño REM, que son consistentes con el tiempo estimado de vida de media de las proteínas en el cerebro. Es decir, en el período de seis semanas se reemplaza cerca de la mitad de las proteínas totales del cerebro.
Una hipótesis más reciente sugiere que el funcionamiento de los circuitos nerviosos durante el día se acompañaría de la acumulación de “errores” de información, y el “Sueño Paradójico” serviría para desaprender esos errores, para suprimir las conexiones aberrantes que han podido crearse.
Por otra parte, numerosos razonamientos tienden a demostrar la existencia de relaciones estrechas entre el “Sueño Paradójico” y los procesos mnésicos, ya que como se pudo comprobar en varios experimentos, la supresión en el humano y en varios animales altera las capacidades de retención mnésica. |
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Fecha de publicación
29 de Septiembre de 2000
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