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Adicto a Internet
Adicto a Internet  
Es evidente que Internet está produciendo un rápido cambio en las costumbres y modos de vida de las personas, ya que en cierto sentido está modificando la forma en que nos relacionamos unos con otros. Kraut y cols. (1998) examinaron el impacto de Internet sobre 169 personas en 73 hogares, encontrando que un gran uso de Internet estaba asociado con un decremento en la comunicación con los miembros de la familia en el hogar, un decremento en el tamaño de su círculo social y un incremento en su depresión y soledad.

La relación entre un alto uso de Internet y el incremento en los niveles de depresión ha aparecido en varios estudios (Kraut y cols., 1998; Petrie y Gunn, 1998; Young y Rodgers, 1998b). Sin embargo, existe aún mucha controversia sobre si la depresión es la causa o el efecto de la adicción a Internet. Según Pratarelli y cols. (1999), se produce un ciclo en el que la soledad y la depresión alimentan el uso del ordenador/Internet, y esto lleva a una mayor soledad y depresión. Esto se explicaría por una conducta compensatoria según la cual la actividad de los usuarios se incrementa a medida que aumentan sus sentimiento de incomunicación.

El medio en el que se desenvuelve la adicción acarrea también una serie de cambios psicológicos negativos, consistentes en alteraciones del humor, ansiedad o impaciencia por la lentitud de las conexiones o por no encontrar lo que se busca o a quien se busca, estado de conciencia alterado (total focalización atencional), irritabilidad en caso de interrupción, incapacidad para salirse de la pantalla, etc. (Echeburúa, 1999).

Uno de los aspectos que diferencian a una adicción psicológica de una adicción química es que la primera no tiene las terribles consecuencias físicas negativas que puede tener esta última. Aun así, en el caso de la adicción a Internet también se han señalado alguna consecuencia, sobre todo las derivadas de la privación de sueño (Young, 1999), que se produce por la inhabilidad del adicto a cortar la conexión, permaneciendo despierto hasta altas horas de la madrugada, lo cual podría dar lugar a fatiga, debilitación del sistema inmunitario y un deterioro de la salud.

Los problemas surgidos de la dependencia trascienden el ámbito de lo intrapersonal. Desde un punto de vista sistémico, los efectos negativos de la adicción se expresan en los ámbitos familiar, académico y profesional (Young, 1999). El adicto se aísla del entorno y no presta atención a otros aspectos de las obligaciones sociales (Echeburúa, 1999).  Los motivos que llevan a caer en la dependencia son muy variados. La soledad, la inseguridad, problemas sentimentales, de trabajo, el aburrimiento por falta de otras actividades, desórdenes psíquicos como depresiones, complejos o neurosis son sólo algunas de las muchas causantes de la adicción, no solo a Internet, sino también al alcohol, las drogas y a otra forma de huir de la realidad: la televisión.

El proceso por el cual una persona se convierte en adicto es siempre una interacción de factores relativos al objeto de la adicción, a las características de la persona que la hacen vulnerable y al entorno social. Los intentos de determinar las causas de la adicción a Internet deben de tener en cuenta que la conducta problema se desarrolla en un contexto virtual que no tiene por que seguir las leyes del mundo real.

Según Greenfield (1999) las cualidades de Internet que parecen contribuir al potencial de la adicción están relacionadas con la velocidad, accesibilidad e intensidad de la información a la que se tiene acceso, del mismo modo que la rapidez de absorción de una droga es directamente proporcional al potencial adictivo de la droga.

La razón de que aparezcan adicciones a comportamientos que no son posibles fuera de la red (adicción a las líneas de chat o a los juegos MUD) tiene que ver con esa velocidad, accesibilidad e intensidad de la información. Las relaciones sociales son algo que resulta reforzante para la mayoría de las personas, sin embargo la mayoría de las veces no tenemos libre acceso a ellas por el límite que impone la sociedad o nosotros mismos. En las salas de chat se rompen todas esas reglas, una persona puede dirigirse a otra, decir lo que se le antoje, sentirse escuchada... y dejar de hacerlo cuando le apetezca, sin represalias.

Otra característica que contribuye a la capacidad adictiva de la red es el anonimato de las transacciones electrónicas (Young y cols., 1999). Este anonimato contribuye a animar los actos desviados e incluso criminales como el visionado de imágenes obscenas o ilegales (p. Ej. Pedofilia), proveer un contexto virtual que permite a los tímidos interactuar en un contexto seguro, facilitar las infidelidades vía Internet y permitir la creación de personalidades virtuales dependientes del estado de ánimo de la persona.

Es un hecho que Internet esta produciendo grandes cambios, pero también hay que señalar que para la mayoría de las personas Internet es una herramienta que trae grandes beneficios. La pregunta que debemos hacernos es: ¿cómo es posible que una tecnología que para la mayoría es beneficiosa se convierta en adictiva para algunos?

Los cybersexoadictos

Uno de los aspectos problemáticos es: ¿a qué se hacen adictos los adictos a Internet? ¿Es al contenido al que acceden o es al Internet en sí?

Un ejemplo de la problemática lo encontramos en la relación entre adicción al sexo y adicción a Internet. Un individuo que fuese adicto a las páginas de contenido sexual, ¿sería un adicto al sexo, a Internet, o a ambos?. Guerrica Echeverría y Echeburúa (1997) exponen un caso clínico de adicción a las líneas telefónicas de party line y eróticas, señalando que se trata de una variante de adicción al sexo. En este caso nos sería difícil de entender que existiera una adicción al teléfono en sí. 

Por otro lado, Griffiths (1997) señala la existencia de lo que el llama "adicciones tecnológicas", que se definen como adicciones no químicas que involucran la interacción hombre-máquina. Estas pueden ser pasivas (como la televisión) o activas (como los juegos de ordenador o Internet). Esta sería una modalidad de las adicciones psicológicas o conductuales, que a su vez incluiría a la adicción a Internet.

Varios autores (Echeburúa, 1999; Griffiths 1998) han señalado que Internet podría ser, en la mayoría se los casos, solo un medio o "lugar" donde alimentar otras adicciones o trastornos (P. Ej. adicción al sexo, ludopatía o parafilias), aunque también señalan que existen casos de adicción a Internet por sí mismo.

La adicción a Internet como cualquier otra adición cultural o social puede asimilarse en muchos aspectos a la adicción a sustancias (Echeburúa, 1994). Algunas personas que utilizan Internet de forma abusiva, casi exclusiva y descontrolada e interfiriendo con su vida social y/ o laboral y/ o  y abandonando otras actividades, pueden generar una adicción a Internet (Bermejo, 1999). En la adicción al sexo en Internet es fácil hallar signos y evidencias de adicción tanto a Internet como a la búsqueda de estímulos sexuales en la red para realizar las propias fantasías o conductas relevantes en el trastorno.

Cada vez más ínternautas entran a salas de chat que estimulan las fantasías eróticas y pueden ser una divertida manera de expresar la sexualidad.

Los chats de encuentros sexuales ofrecidos por diversos sitios están promoviendo una de las más nuevas expresiones de la sexualidad moderna: el sexo virtual. También llamado cybersexo, que puede definirse como la búsqueda del placer usando la interactividad de Internet o como un conjunto de fantasías eróticas intermediado por la web. Abarca desde el hábito de navegar buscando fotos pornográficas y de crear un clima agradable en el lugar donde está la computadora hasta entrar en salas de chat, comenzar una charla picante y masturbarse.

En Internet no hay límites. En el sexo virtual tampoco. Se puede decir y hacer todo. "El único criterio es personal y, aun así, flexible". Uno se puede encontrar con situaciones sorprendentes, como la invitación a tener relaciones en un bar. Y aceptar una propuesta que, en una situación real, no aceptaría. Esa libertad atrae mucha gente. El peligro es que personas con tendencia al aislamiento se desconecten definitivamente de la realidad. Saludable es lograr relacionarse. El que sólo lo hace a través de Internet, se desvincula del contacto con los amigos y la familia.

Según un documento del NCSAC, una de las razones por las que el cybersexo puede ser tan poderoso y adictivo es que "combina soledad, anonimato, fantasías e imágenes sexuales".

El NCSAC describe las características de los adictos sexuales:

  • El 83% tiene otras adicciones paralelas, como alcoholismo, trastornos alimentarios y compulsión al juego.

  • Entre el 70 y el 75% ha pensado alguna vez en el suicidio.

  • El 60% tiene dificultades financieras.

  • El 40% experimenta problemas en su matrimonio u otras formas de relación.

  • Casi todos han sufrido distintos tipos de abusos durante su infancia: el 97% emocional, el 81% sexual y el 72% psíquico.

  • La gran duda es si Internet estimula la adicción sexual o si, simplemente, refleja una situación preexistente.

Autor: Lic. María Dolores Rocha Casares. Psicóloga

Fecha de publicación
 03 de Noviembre de 2000
Bibliografía
Goldberg, I. (1995). Internet addiction disorder – Diagnostic criteria. [Documento WWW]. Internet Addiction Support Group (IASG).
Echeburúa, E. (1999). ¿Adicciones sin drogas?. Las nuevas adicciones: juego, sexo, comida, compras, trabajo, internet.
Young, K. S. (1996). Internet addiction: The emergence of a new clinical disorder. Artículo presentado en la 104th annual meeting of the American Psychological Association, August 11, 1996. Toronto, Canada.
Young, K. S. (1997). What makes the Internet Addictive: Potential explanations for pathological Internet use. Artículo presentado en el Annual Meeting of the American Psychological Association, Chicago, IL, Agosto, 1997. 
Young, K.S. (1999). Internet addiction: symptoms, evaluation and tratament. En L. VandeCreek & T. Jackson (Eds.) Innovations in Clinical Practice: A source book. Sarasota, FL: Professional Resource Press.
Young, K.S. y Rodgers, R.C. (1998a). Internet addiction: Personality traits associated with its development. Artículo presentado en el 69th annual meeting of the Eastern Psychological Association.
Young, K.S. y Rodgers, R. C. (1998b). The relationships between depresión and Internet addiction. CyberPsychology and Behavior, 1, 25-28.
Griffiths, M.D. (1998). Internet addiction: Does it really exist? En J. Gackenbach (Ed.), Psychology and the Internet: Intrapersonal, interpersonal and transpersonal implications (pp 61-75). New York: Academic Press.
Notas
Infidelidad
Todo empieza con un secreto
Familiar alcohólico
Adolescencia
La crianza de los hijos
ADHD
Ideación suicida
Entender el pensamiento suicida
¿Psicofármacos o Psicoterapia?
Dormir bien tiene sus ventajas
Adicto a internet
Las familias
La depresión y los sexos
Los mejicanos y el trabajo
La mujer en Méjico
Psicología deportiva
Autoestima
Cómo resolver un problema
Terapia cognitivo conductual
Víctimas de secuestro extorsivo
Etapas del ciclo vital
Infancia
Niñez
Adolescencia
Juventud
Adultez
Vejez
Calidad de vida
Actividad física
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Potencial artístico
Alimentación
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