| Alimentación |
Una alimentación saludable mejora el estado de ánimo y permite mejorar la calidad de vida. De esta manera las personas logran sentirse bien física y emocionalmente.
Se necesita cierta cantidad y calidad de alimentos para realizar las actividades cotidianas. Los nutrientes que extrae el organismo de los alimentos sirven como fuente de energía, como reparadores y formadores de tejidos y como reguladores de los procesos metabólicos, etc.
La alimentación juega un papel muy importante en la vida de las personas, ya que influye en:
- La salud en general.
- Cómo nos sentimos.
- La apariencia física.
- La percepción de nuestro cuerpo.
- La sexualidad.
- La confianza sobre el sí mismo.
- Brinda a la persona la energía necesaria para realizar todo tipo de actividades cotidianas (el trabajo, la capacidad de concentración, la atención, la actividad física, etc.).
- La disminución del porcentaje de enfermedades que se contraen.
- La disminución del estrés.
Estar por encima de su peso corporal normal, notar el aumento del volumen del mismo, no poder arreglarse, ver que el pelo pierde su brillo natural, puede llevarlo a una profunda depresión.
Todas las personas, deberían optar por una alimentación sana y equilibrada, ya que sus beneficios se observan en muchos niveles y no llevan únicamente a ser delgados o perder peso.
El organismo, para mantenerse sano, necesita de una alimentación balanceada:
- 10 a 20 % de proteínas.
- 20 a 30 % de grasas.
- 50 a 70 % de hidratos de carbono.
- Minerales.
- Vitaminas.
- Fibras.
- Agua.
- Sales.
Es importante visitar a un profesional, capaz de establecer la cantidad necesaria de alimentos que cada uno para su peso, estatura, edad de cada uno de los nutrientes mencionados.
El sistema inmunológico necesita alimentos ricos en vitaminas y minerales.
Minerales: Mantienen la estructura del cuerpo.
- Magnesio: Se encuentra en verduras de hoja, poroto, carne pescado. Es necesaria para el buen funcionamiento del sistema nervioso y de los músculos. De lo contrario pueden presentarse calambres, espasmos abdominales, trastornos en el ritmo del corazón.
- Potasio: Se encuentra en las frutas, vegetales y granos. Regula la temperatura corporal, ayuda a la contracción de los músculos y de los latidos del corazón.
- Fósforo: Se encuentra en los productos lácteos, carne, huevos y cereales. Participa en la formación de los dientes y huesos.
- Hierro: Se encuentre en las verduras de hojas verdes, yemas de huevo, lentejas y porotos. Es necesario para la formación de los glóbulos rojos.
- Calcio: Se encuentra en los productos lácteos. Es fundamental para la formación de los huesos y dientes, y para el funcionamiento neuromuscular. Durante el crecimiento, el embarazo y el amamantamiento se necesita mayor cantidad de calcio.
Vitamina A: Se encuentra en la batata, zanahoria, zapallo, productos lácteos, huevos. Protege al cuerpo de los tumores. Cuando no está presente en el organismo produce deterioro de los tejidos cutáneos y alteración en la visión.
Vitamina B: Se encuentra en el arroz integral, huevo, pescado, mariscos, carnes rojas, aves, semillas de soja, cereales integrales, productos lácteos, levadura de cerveza, queso, verduras de hojas verdes, lentejas, frutas, legumbres, huevos. Permite la formación de glóbulos rojos, el mejor funcionamiento del cerebro. La falta de esta vitamina produce problemas cardíacos, anemia, trastornos del apetito.
Vitamina C: Se encuentra en los cítricos (naranja, kiwi, pomelo), tomates. La falta de ésta puede provocar dolores musculares, vulnerabilidad a las infecciones, cansancio.
Vitamina D: Se encuentra en el huevo y productos lácteos. La falta de ésta produce problemas en la calcificación de los huesos.
Vitamina E: Se encuentra en las semillas secas, carne roja y manteca. Potencia el sistema inmunológico, es decir, permite que el organismo reaccione mejor. Protege la estructura y función de las células.
Es importante considerar que los complejos vitamínicos no sustituyen los alimentos, sino que son recomendables cuando existe una carencia.
Carbohidratos: Se encuentran en los cereales, leche, chocolate, harinas, legumbres, papas, miel, arroz.
Proteínas: Presente en productos lácteos, carne magra, pescados, huevos.
El consumo de calorías debe ser de acuerdo a la cantidad de energía que se consume, es decir, a la actividad física que se realice. De lo contrario, las calorías que se ingieran en exceso se acumularán como grasa. Por ejemplo, si una persona consume 400 calorías más de las que gasta por día, en 10 días habrá almacenado 4.000 calorías (alrededor de ½ kg. de grasa).
Tenga en cuenta que en una alimentación sana debe ser y variada en alimentos, rica en nutrientes y en fibras. Evite el exceso de grasas, disminuya el consumo de azúcar y de sal. Al momento de ingerir carnes, prefiera las carnes magras, las aves y pescado.
Sólo usted debe elegir el modo en que quiere verse y sentirse. Haga todo lo posible por sentirse feliz, sano y satisfecho con su presencia, su estado de ánimo y su salud física. Recuerde que una buena alimentación evita problemas de salud. |
Referencias Bibliográficas
Caplin, Carole (1992): "Holisticoterapia: el revolucionario método integral de la salud y belleza". Barcelona, Ed. Martinez Roca.
Cutrera, Juan C. (Compilador.) (1994): "Deportes: contenidos teóricos de la asignatura". Buenos Aires, Ed. de Belgrano. |
|